~laCuerda~ No. 63 - Guatemala, diciembre del 2003

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laCuerda

Una mirada feminista de la realidad

 

 

Año 6, No. 63

Guatemala, diciembre/2003

 

nuestro regalo

 

editorial

Recordemos los crímenes del gobierno estadounidense

entrada

        Y se fue (Paula Irene del Cid Vargas)

        Sumario noticioso

la médula

        La Navidad según Maximón (Lucía Escobar)

        Casa con televisor (Ana María Rodas)

        La gravedad no es tan grave (Andrés Zepeda)

        Poemas de Carolina Escobar Sarti

        De lecturas, bálsamos y pasajes al paraíso (Anabella Acevedo)

        Ruth Piedrasanta y dos de sus pasiones (Wendy Santa Cruz)

esta boca es mía

        Guatemala (Amalfy Ortega)

        Encuentro con su intimidad (Patricia Orellana)

        En Sacapulas el FRG no ganó limpio (Isabel Solís)

        Poetas en el País de las Nubes (Ingrid Roldán)

aquí y ahora

        Entrevista a Rosina Cazali (Ledy Orantes)

        Teje y maneje de la gran red (Laura E. Asturias)

        Ellas han resistido en las ocupaciones (Rosalinda Hernández Alarcón)

        Dan a conocer problemática agraria

reportajes

        Un ratito de relax (Andrea Carrillo Samayoa)

        Las otras fechas de diciembre (María Dolores Marroquín)

movida departamental

        Resultados electorales: Ocho alcaldesas y 15 diputadas

        Izabal: Gestores muy activos

        Chimaltenango: Derechos laborales de niñez y juventud

        Quetzaltenango: Familias ocupan dos fincas

        Guatemala: Fiscalía de la Mujer en Villa Nueva

        Conmemoran 25 de Noviembre

 


Editorial—

Recordemos los crímenes del gobierno estadounidense

 

Una exigencia a refrendar, antes que se acabe el 2003, es el derecho de las naciones a estar libres de la agresión de Estados Unidos. La resistencia tiene que reforzarse mientras el gobierno asesino de George W. Bush siga expandiendo sus perversidades, bajo el manto falaz que a través de sus directrices "menos personas van a sufrir".

Esa potencia internacional mantiene, implacable, dos guerras para prolongar su poder, como sinónimo de dominación: una contra el terrorismo y otra a favor del libre mercado. Ambas responden a intereses ajenos a los pueblos del mundo.

En Latinoamérica la mayoría de habitantes sufre las repercusiones, ya que las brechas sociales aumentan, incluso en Chile y México, donde aplican decididamente las recetas de los tratados de libre comercio (TLC). Una nueva imposición de Estados Unidos es la llamada ley de "bioterrorismo", a la que cualquier productor de alimentos tiene que ajustarse si quiere exportar a ese país. ¿Cómo harán las pequeñas productoras de arveja china y brócoli en Guatemala para cumplir con tal requisito? Otra amenaza latente es la intención del país del norte de apoderarse del patrimonio natural de otros pueblos (gas, agua, etcétera).

No olvidemos que las guerras de Bush y sus aliados se sostienen porque esos políticos son empleados de los beneficiarios del mercado global. Ello les permite contar con subordinados en todos los países, entre ellos gobiernos o políticos locales que aspiran a serlo. Todos insisten en avalar como salidas: "mejorar el clima de negocios para crear condiciones apropiadas para los inversionistas y reducir las trabas burocráticas a las empresas". En Guatemala, Óscar Berger y Álvaro Colom, aspirantes presidenciales, avalan esa receta neoliberal.

Así también, importantes medios de comunicación se han convertido en defensores del neoliberalismo y diseminadores de las mentiras del gobierno estadounidense. Las voces contrarias o alternativas siguen sin obtener espacios importantes.

Las cámaras y centros de investigación empresariales persisten en contratar intelectuales y técnicos para que aboguen por la apertura comercial. Muchos de ellos renunciaron a ser oposición bajo el supuesto que la visión empresarial es el único modelo viable porque todos los demás fallaron. Cierran los ojos a los fracasos que representan los TLC, que no han logrado disminuir los índices de pobreza y en cambio traen como consecuencia la pérdida de soberanía.

Es necesario hacer más explícitas las falsedades del gobierno estadounidense en torno a su agresión contra Irak. La supuesta "liberación" ha generado más violencia. La hipócrita defensa de los "ideales democráticos" contra un tirano es en realidad la subyugación de un pueblo a manos del invasor.

Dejemos de observar los estragos de la política bélica sin mayor asombro. Hagamos a un lado la tolerancia que se expande y veamos en toda su dimensión el cinismo de Bush cuando come pavo con sus soldados, acaricia sus perros o tira una lágrima con mirada lánguida.

No cerremos nuestra boca porque se desdibuja la oposición creciente que existe contra ese tirano político, militar, económico y sociocultural.

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Y se fue

Paula Irene del Cid Vargas, laCuerda

 

Se fue el año y, sobre todo, se fue Efraín Ríos Montt. Tenemos la incertidumbre de lo que nos depararán el 2004 y el próximo período de gobierno, pero nada que ver con la carga simbólica que habría significado tener un genocida presidiendo el Ejecutivo. Le hemos dicho "usted no, no va". Es un respiro para el fin de año.

Aunque queramos abstraernos de los ciclos impuestos, el duodécimo mes nos puede llevar al corte, a hacer cuentas y nuevos propósitos, ello si no nos envuelve la corriente consumista o la nostalgia absoluta por quienes ya no se encuentran con nosotras. De cualquier forma implica momentos en que la rutina se rompe, y puede ser que algunas personas cuenten con ese tiempo cada vez más reducido y preciado que le llaman "vacaciones". Para quienes todavía las viven y aquéllas que no, las integrantes de laCuerda hemos preparado este número con carácter de regalo, a fin de que llenen esos posibles instantes de ocio con un poco de literatura y poesía.

El regalo es doble y lo ofrecemos en esta edición. Sin duda, cada persona que nos aporta su creación recorrió caminos de rompimiento, que implica encontrar estrategias para capitalizar la herencia de la lucha por la autonomía. Cada colaboradora tuvo que buscarse, como dice Virginia Woolf, una habitación propia -- un espacio irreductible que le permitiera el suficiente aislamiento físico y mental para poder escribir y una mínima seguridad financiera que la dejara hacerlo sin la preocupación del sustento inmediato.

También, como nos dicen Gabriela y Toa Castellanos,* en lo más íntimo cada una tuvo que imaginarse como creadora artística, trascender la imagen del arte como tarea exclusivamente viril y, sobre todo, encontrar el deseo de crear -para el cual es requisito querer plantearse y actuar como sujetas- y ser consecuente con éste.

Alcanzar la posición de sujetas tal vez es uno de los principales retos que hoy tenemos las mujeres y una muestra del avance hacia ese ejercicio pleno de la ciudadanía. Más allá de tirar la boleta para que se vaya "el general", la apuesta es "tirar la tinta" sobre el papel, afirmando en el imaginario colectivo que hay otros referentes más placenteros.

 

* Castellanos, Gabriela y Castellanos, Toa. Creadoras latinoamericanas: "Cuando el deseo se vuelve pasión", en "El siglo de las mujeres", Ana María Portugal y Carmen Torres (Editoras). Isis internacional, Ediciones de las Mujeres No. 28, Santiago de Chile, octubre 1999.

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Sumario noticioso

laCuerda

 

Campeonas

La selección femenina de fútbol derrotó a la de Belice con un marcador de 18 a 0 y empató uno a uno con Panamá, con lo que clasificó a la segunda ronda de las eliminatorias para los Juegos Olímpicos de Atenas 2004. La selección femenina de baloncesto ganó el primer lugar en el Campeonato Centroamericano Sub-22. En tanto, Olga Ruano obtuvo medalla de oro en los 63 kilogramos en el III Campeonato Nacional Femenino de Levantamiento de Pesas y Elsa Monterroso conquistó el primer lugar en la categoría femenina de la Carrera de Oro realizada en la ciudad capital.

 

Académicas homenajeadas

La escritora Luz Méndez de la Vega y la arqueóloga Vilma Fialko recibieron la Orden Ixmucané del Ministerio de Cultura y Deportes en reconocimiento a su labor académica.

 

Red contra el maltrato infantil

Más de 30 organizaciones que trabajan por la niñez crearon una red para prevenir y atender casos de maltrato infantil. Entre los años 2002 y 2003 el sector salud reportó 423 casos de maltrato y 153 de abusos sexuales, en tanto el sistema de justicia atendió 5,868 y 295 casos, respectivamente.

 

Desencanto con la democracia

Sólo el 33 por ciento de la población guatemalteca respalda la democracia como el mejor sistema de gobierno, según un estudio de la Corporación Latinobarómetro realizado en 17 naciones del área. Guatemala resultó ser el país que muestra mayor desencanto, aunque las personas entrevistadas reconocieron que, pese a sus imperfecciones, la democracia es el mejor sistema. La decepción está relacionada con la poca eficacia para resolver los problemas económicos, sociales y políticos.

 

Contradicciones en el gobierno

La iniciativa de una ley marco para los Acuerdos de Paz fue firmada por el presidente Alfonso Portillo y, de ser aprobada, podría ser la medida que los institucionalice como acuerdos de Estado. En franca contradicción con tales compromisos, el gobierno ordenó que todos los documentos ordinarios o secretos, armamento, vehículos y equipo militar que pertenecieron al Estado Mayor Presidencial pasen a manos del Ministerio de la Defensa. Organizaciones sociales condenaron tal disposición y preparan alternativas para eliminarla.

 

Persiguen a defensores

La persecución a personas defensoras de derechos humanos en América Latina y el Caribe alcanzó niveles alarmantes, afirmó Amnistía Internacional. En Guatemala fueron asesinados 18 activistas entre el 2002 y 2003. La llamada "guerra antiterrorista" ha servido como pretexto para controlar, vigilar y difamar a estas personas, señaló la organización.

 

Abogan por la inclusión

Durante la XIII Cumbre Iberoamericana 21 países, entre ellos Guatemala, firmaron una declaración en la que ratifican la importancia de la inclusión social como motor del desarrollo. Además hicieron una crítica indirecta a Estados Unidos en la guerra contra Irak y abogaron por el multilateralismo y fortalecimiento de las Naciones Unidas. También condenaron el terrorismo y el narcotráfico.

 

Investigan sustracción de menores

La Fiscalía de la Mujer investiga la sustracción de ocho menores en el Hospital Roosevelt quienes, según denuncia de los padres, fueron cambiados por niños fallecidos. En dos de estos casos las pruebas forenses evidenciaron la falta de correspondencia entre las características de nacimiento descritas por los padres y las de los cadáveres.

 

Reporte de violencia

En noviembre 68 mujeres fueron víctimas de violencia y accidentes. Doce, entre ellas dos embarazadas, fueron asesinadas de diferentes formas. Siete resultaron heridas, dos agredidas y una amenazada. Dos más fueron secuestradas, una violada y otra sufrió un atentado. En accidentes murieron 10 y lesionadas quedaron 28. Dos están desaparecidas.

 

Testiga habla de crimen

Las hermanas Ana Berta y Elsa Mariela Hernández, encontradas muertas dentro de un tonel hace más de un mes, fueron antes brutalmente atacadas, reveló la tía de uno de los criminales. La testiga, quien fue amenazada de muerte, relató cómo su sobrino le advirtió que no entrara a su vivienda porque las jóvenes eran violadas y torturadas por sus compañeros, integrantes de la mara Salvatrucha. Con pintura negra los delincuentes cubrieron las manchas de sangre, pero las evidencias encontradas por las autoridades confirmaron la versión de la testiga. Al momento se han efectuado dos capturas y se esperan los análisis de ADN.

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La Navidad según Maximón

Lucía Escobar, laCuerda

 

La siento venir como todos los años, y la depresión me invade. La radio sonando todo el tiempo esos estúpidos mensajes de amor y paz, alternados con publicidad y compras. Y como siempre en estas épocas, los "cuetes". Niños idiotas prendiendo mecha y quemando poco a poco mis nervios. Bum. Bum. Bum. Siempre estoy pensando que son disparos y que me van a matar.

Pero aquella Navidad fue diferente. Estaban por cerrar una tienda de antigüedades a la que siempre iba. Llevaba años detrás de un Maximón de barro pintado que tenía casi un siglo de vida. Cuando lo vi en liquidación decidí regalármelo; me lo merecía. Además me cuidaría de toda esa locura navideña, mientras yo le ofrecería "un puro, una tortilla, un jarrito y sus velitas", como dice su oración.

Nos fuimos juntos a mi casa, el dios pagano y yo. San Simón, San Judas, dios de los borrachos, los ladrones y las putas. Hombre de negro, ¿por qué siempre estás sentado?

Le busqué un sitio especial en mi apartamento para que se sintiera a gusto.

Lo saqué del papel celofán, lo coloqué sobre un viejo cofre y le ofrecí el primer cigarro en su nuevo hogar. En la noche le compré un pulmón de Quetzalteca Especial, la bebida favorita del señor. Me eché un puro y le di la bacha.

A partir de ese momento, las fiestas se detuvieron: dejé de oír tantos "cuetes", ya no sentía tan pesado el tránsito y encontré una estación de música clásica en la que la Navidad nunca entró.

Al principio, como en todas las relaciones, nos llevábamos de maravilla. Lo respetaba, él cuidaba mis negocios mientras yo le prendía una candela y mirábamos el televisor. Pasamos juntos muchas noches: lo sentaba del otro lado de la mesa, comíamos, fumábamos y nos echábamos los traguitos.

Nuestra primera pelea sucedió en las vacaciones de medio año. Me fui con unas amigas a la playa: dos semanas de sol, arena y fiesta. Antes de entrar al apartamento, empecé a sentir un cosquilleo. No le había dejado nada a Maximón; peor aún, no le había traído ni siquiera un "souvenir". Era predecible que algo malo me esperaba adentro. Efectivamente, toda mi casa estaba inundada -- alguna tubería se había roto o la habrían roto. Mis cosas eran insalvables; sólo Maximón permanecía intacto en su silla. Por un momento creí percibir cierta sonrisa en su expresión.

Poco a poco fui limpiando y reconstruyendo mi apartamento. Seguí consintiendo a Maximón pero ahora tenía miedo de él. La espinita de la duda había entrado en nuestra relación. Y pensé en la maldición de la que tanta gente me había prevenido.

Las cosas empeoraron con el tiempo. Cuando yo lo servía de mala gana, todo me salía mal. En octubre llegue al límite: había chocado tres veces en un mes. Para colmo me robaron la bolsa con todo mi dinero y mis papeles, me echaron del trabajo y mis amigas se pelearon conmigo. La mala suerte en mi vida era evidente; tenía que hacer algo.

Me daba cólera hasta darle un cigarro. Al fin y al cabo, era sólo un muñeco. Debía deshacerme de él y sacar por lo menos lo que me había costado. Pero me daba miedo hasta pensar delante de él; sentía que leía mis pensamientos y que su venganza sería dura.

Los síntomas de una nueva Navidad eran otra vez evidentes. Llegó la fecha de nuestro primer aniversario juntos. No me importó; nunca he sido de las que celebran eso. Había tomado la decisión de terminar con todo. Metí a Maximón en una caja, lo llevé a una tienda de cosas típicas y lo vendí. Me dieron un poco más del precio original; mi suerte empezaba a cambiar. Sin embargo, no pude evitar sentir nostalgia al verlo en medio de tantas frivolidades en la vitrina; incluso creí ver una lágrima en sus ojos.

Para olvidarlo decidí contagiarme con el entusiasmo de la gente, compré un árbol de plástico, regalos. Puse un Nacimiento y canté villancicos.

El 24 fui a cenar a la casa de mis padres. Estaban todos mis hermanos con sus esposas, los niños gritando y yo tan sola. A las 12 sonaron las ametralladoras, llegaron los abrazos, el tamal y los regalos. Y para mí, envuelto en papel celofán y sonriendo, estaba mi viejo amigo Maximón.

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Casa con televisor

Ana María Rodas, guatemalteca, escritora, Premio Nacional de Literatura 2000

 

La mujer encendió la hornilla, puso el sartén a calentar, le echó el aceite y comenzó a batir los huevos en un traste de plástico. Tenía la frente fruncida, no estaba en este mundo. Regresó a la realidad cuando los frijoles colados comenzaron a saltar y a pringar la estufa.

-                 "¿Ya está el desayuno?", preguntó el marido entrando mientras trataba de anudarse la corbata.

-                 "Te quedó corta", le dijo la mujer refiriéndose a la corbata.

-                 "Esta corbata es una mierda".

-                 "Lo que pasa es que no sabés hacerte el nudo; mi papá se lo hacía..."

-                 "Olvidate de tu papá y servime rápido, que no sé si el carro va a arrancar o voy a tener que pedir empujón".

Se sentaron a la mesa, cubierta por una carpeta de cuadritos rojos. Él vio la carpeta con el disgusto de siempre. ¿Por qué su mujer siempre compraba la misma clase de carpeta? Volteó a verla con enojo y le notó la expresión.

-                 "¿Qué te pasa ahora?", le preguntó mientras masticaba un pedazo de tortilla.

-                 "Nada", respondió ella sin levantar la cara del plato.

-                 "A vos te pasa algo".

Ella dudó, pensando que él no iba a entender el porqué de su preocupación, pero al final se lanzó.

-                 "Vos has visto ese programa de 'La casita en la pradera' que pasan todos los martes..."

-                 "Sí. ¿Y qué?"

-                 "¿A vos te parece natural que nunca hablen de... sexo?"

El café estaba ralo y demasiado dulce, y ella quería hablar de sexo...

-                 "¿Quiénes no hablan?"

-                 "Ni el papá ni la mamá, ni ninguno. Todos son amables, y hasta melosos diría yo, pero no hablan nunca de sexo".

-                 "Luisa, de verdad que no te fijás en nada. Ése es un programa para familias. ¿Para qué iban a hablar de cogederas?"

-                 "Yo no digo hablar de cosas... feas, pues. Yo digo de sexo".

-                 "¿Y el sexo no es coger?"

La mujer recogió los trastos y los metió en el lavadero con demasiada meticulosidad, sin hacer ruido; después se fue a refugiar al baño donde se encerró con llave. Comenzó a contar los azulejos que faltaban, justo donde la pared tenía una capa de moho gruesa, de años.

Su precaución fue en vano porque el marido cerró la puerta de la calle sin pensar en ella y se fue a batallar con el carro, parqueado frente a la casa. Sudando y ahorrando no pudo comprarse sino el Volkswagen, y tenía que dejarlo en la calle, pero ahora se iba en carro a la oficina, y algunos domingos se arriesgaba a llegar hasta Amatitlán o la Antigua y eso ya era cosa diferente.

Por supuesto que después Luisa lo jodió y lo jodió con lo del televisor a colores. Y él trataba de explicarle que el carro era de los dos, pero ella siempre salía con el cuento de que él se iba a trabajar en el carro, mientras que ella seguía haciendo el mercado en camioneta.

En fin, que había comprado un televisor de catorce pulgadas cuando terminó de pagar el carro, pero ahora que gastaba en gasolina y pagaba los plazos de la tele, Luisa quería cable. Hasta ahí no se podía llegar. Entonces, veían los canales nacionales, donde por temporadas pasaban las series de los años setenta, y eso era todo. A él, de todas formas lo único que le interesaban eran las noticias de las diez y para eso no necesitaba cable.

Cuando oyó que el carrito se iba, Luisa salió del baño y se puso a lavar los trastos. Después barrió y trapeó, teniendo como música de fondo las babosadas que hablaban en "Nuestro mundo por la mañana". Juntó más ropa en la canasta de la ropa sucia. Lavar con lluvia era una perdedera de tiempo, de manera que puso a hervir un pedazo de carne y algunos huesos y comenzó a pelar las verduras para un cocido.

A mediodía tomó caldo con arroz y unas tortillas calientes. Las cosas iban bien. Caldo fresco, oloroso a culantro, con arroz y tortillas recién hechas. Y lo mejor, una película mexicana de los años cuarenta, con Jorge Negrete cantándole a la traidita cosas de amor, románticas, y ella sonriéndole desde el manchón blanco y negro de la ventana enrejada.

Casi a las siete sintió el motor del carro apagándose frente a la puerta de calle. Enseguida entró Oscar, con aspecto de cansado. Se metió al baño pero dejó la puerta abierta y el chorro que caía en el inodoro le tapó la voz al artista que cantaba "Camilaaaaa..." sólo que en vez de canción era un grito desesperado.

-                 "¿Y se casa Blanca o no?", preguntó poniendo las tortillas en la servilleta frente a su marido y comenzando a servirle verduras.

-                 "¿Y yo qué voy a saber? Así dijeron, pero ya hace rato. Pasame la sal".

Se quedó pensativa mientras comían. La tele iba desgranando uno de los últimos capítulos de "Camila", pero ya no le interesaba.

-                 "¿Y quién le irá a contar a la Blanca cómo es eso... del matrimonio?"

-                 "¿Y qué ciencia tiene un matrimonio? Te casás, te casás y ya. ¿No tenés café?"

-                 Sirvió el café y le puso enfrente un platito con dos panes dulces que el hombre devoró con rapidez.

-                 "¿O será que ya habrá hecho algo con el novio y por eso se casa?"

-                 "Yo qué sé. Y de todos modos, ¿a vos qué te importa?"

Recogió los trastos y se puso a lavarlos, sólo que ahora somataba las cosas con fuerza. Le molestaba la grasa que despedían los platos, los cubiertos. Se le pegaba en las manos y para no ponerse a llorar mejor dijo algo.

-                 "Hoy vi 'El Zorro'..."

-                 "Mmm".

-                 "Y ahora que me acuerdo, tampoco en esa serie hay... bueno, cosas".

-                 "¿Qué?"

-                 "¿No te acordás que hoy en la mañana te dije que nunca hablan de hacer cosas en 'La casita en la pradera'?"

-                 "Hoy estás rara vos. Si tuvieras otra edad diría que es la menopausia. Y en esas telenovelas que vos mirás todos los días, ¿no hablan de coger? ¿No coge ahí todo el mundo?"

Quiso decirle que ella no hablaba de coger, sino de hacer el amor.

-                 "Aquella brasileña que mirábamos... ¿cómo se llamaba? Allí sí aparecían más... cosas. Pero en éstas, no. Además a vos no te gustan las telenovelas. Sólo mirabas la brasileña porque ahí sacaban mujeres desnudas", reclamó con una ira que ella misma desconocía.

Pero Oscar estaba muy entretenido leyendo la sección de empleos del periódico que había llevado de la oficina y no escuchó el tono en la voz de su mujer. Por pura costumbre le contestó:

-                 "Sí".

-                 "¿De verdad te gustaba ver a las mujeres desnudas?" Le reclamó furiosa mientras se le echaba encima y le arrebataba el periódico.

-                 "¿Pero a vos qué te pasa, Luisa? ¿De qué encueradas me estás hablando?"

-                 "De las de la telenovela brasileña. Y vos acabás de decir que sí, que te gustaba verlas".

-                 "Dejaría de ser hombre si no me gustaran. ¿O querés que sea hueco como ese idiota del Carlos? Tal vez debiste haberte casado con él, a ver cómo te hubiera ido. Devolveme el periódico y no volvás a hacerme eso, porque te vas a sacar una tu pescozada. ¿Qué locuras son ésas de la cogedera y la cogedera y de las mujeres desnudas? ¿Con quién andás hablando?"

-                 "Con nadie. Ya sabés que no hablo con nadie".

-                 "Pues a lo mejor por eso te estás enloqueciendo. Andá a platicar con las vecinas. A las mujeres les gusta platicar".

-                 "Debe ser. Pero yo quiero platicar con vos".

-                 "No sé de qué".

-                 "Pues de cualquier cosa, ya te dije, de lo que te pasa a vos, del trabajo..."

Tenía el rostro enrojecido y parecía que iba a llorar. A él le dio lástima e hizo un esfuerzo. Al fin encontró algo para decirle.

-                 "Pues el año entrante me voy a ir a estudiar. Ya lo tengo pensado. Bien pensado. Me meto a la San Carlos a sacar la licenciatura".

-                 "¡Pero eso son cinco años!", protestó ella calculando los años en que iba a pasarse más tiempo sola en la casa, esperando a que el marido regresara de la universidad.

-                 "¿Y qué? Cuando sea licenciado me voy a conseguir un mejor trabajo. En éste ya no se puede, Luisa", le dijo con voz cansada. "No te puedo ni pagar la ida al doctor para saber por qué no tenés hijos".

-                 "¿Y por qué voy a ser yo la que no puede? ¿No somos dos, pues?"

-                 "Porque son las mujeres las que no pueden tener hijos. No ves que a mí sí me sale esa babosada... A todos los hombres nos sale. Son las mujeres las que no pueden".

La lluvia arreció y las láminas tronaban fuerte. Luisa pasó otra vez el trapo mojado por encima de la mesa y destapó la olla, echándole un limpiador encima. Tenía que tener cuidado con la comida, que no le cayeran cucarachas, que no se la comieran los ratones.

A lo mejor Oscar tenía razón y era mejor que fuera a la universidad. En el fondo era una suerte que no tuvieran hijos todavía. Se lo decía una vecina de la otra cuadra, que a cada rato resultaba embarazada. Tenía cinco niños y estaba otra vez panzona.

Se decidió.

-                 "Bueno, está bien que vayás a la universidad y todo eso, pero yo tengo necesidad de saber algo, de hablar de algo".

-                 "Ya te dije, hablá con las vecinas..."

-                 "No, no me gustan, sólo andan viendo qué hay o no hay en la casa. Y te pelan porque te echás los tragos el sábado. Si ni yo te digo nada por eso..."

-                 "¡Puta! Sólo eso faltaba. En algún rato tengo que tener mi esparcimiento".

-                 "Pero vos no querés hablar nada conmigo. Nunca. Y me estoy aquí sola, como muda. Y cuando salgo es para ir al mercado y regresar acarreando las cosas como macho de carga".

-                 "Yo te he dicho que te llevo".

-                 "Sí, los sábados en la tarde, cuando ya las ventas están vacías. Pero oíme, Oscar, que aunque no lo creás, esto es bien importante para mí".

El hombre apartó el periódico, apagó la televisión y cruzó los brazos para prestarle atención.

-                 "¿Por qué creés vos que no hablan de sexo, nunca, en los programas de televisión? ¿Por qué Jorge Negrete o Pedro Infante no hablan de esas cosas con sus traidas, cuando ya son sus esposas, digo? ¿Por qué eso sólo se ve en las películas de ahora?"

-                 "¿Y qué películas has visto vos últimamente, si se puede saber?"

-                 "Ninguna, pero miro los anuncios en el diario, cuando lo traés. Y bien claro que lo dice, mirá, mirá".

Y buscó desmañadamente entre las páginas del periódico, para confirmar lo que decía, pero en esta ocasión sólo había hombres con los puños alzados, o armados y disparando, saliendo fuego de tinta de imprenta de las bocas de las armas grandes y amenazadoras. Y bajo una palabra en idioma desconocido, un barco que se hundía, y en primer plano la cara redonda de un muchacho desagradable. No había nada de aquellas promesas de sexo y violencia que ella solía encontrar allí en las hojas del diario.

-                 "Pues no salieron hoy, pero siempre salen. Y yo ya estoy cansada, pero a vos no te importa lo que a mí me interesa". Y tiró el diario al suelo.

-                 "Te juro, Luisa, que no sé qué locura te agarró", dijo el hombre recogiendo las hojas, reacomodándolas y reanudando luego la lectura.

La mujer se fue a tirar sobre la cama, y su llanto no se escuchaba porque la lluvia era muy fuerte. Se quedó dormida y no sintió cuando el hombre, después de ver las noticias, apagó la televisión y se acostó.

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La gravedad no es tan grave

Andrés Zepeda, guatemalteco, vividor en estado de ocio,

paladín de causas perdidas y cronista de acontecimientos irrelevantes

 

Cumpleaños, Día del Cariño, Año Nuevo, Navidad. Fechas duras para todo aquel que no se siente a gusto con ese estado de ánimo decretado, forzado, casi obligatorio; esa felicidad prefabricada, publicitaria, demagógica, producida en serie y encapsulada en novedosas presentaciones que la mayoría compra en oferta entre amontonamientos y carreras de última hora.

Duros estos días de fin de año cuando el mundo entero te mira raro porque no bailás al son del momento y poco le falta para culparte por no transpirar un júbilo, una alegría y un "espíritu navideño" que, sencillamente, no te sale de los cojones.

Días duros, sí; pero no tanto si caés en cuenta que la felicidad es un hada petulante y caprichosa, que la tristeza es una trinchera digna cuando se le sacude la tragedia y la autoconmiseración, y que la gravedad no es tan grave si se la ve con humor. Máxime en esta Guatemala donde florecen tan generosamente las chifladuras.

Que alguien me explique, por ejemplo, cómo es posible que en el país de las talanqueras, las garitas, los guaruras, las ventanas con barrotes y las paredes con "razor ribbon", la gente siga haciendo creer a sus hijos que Santaclós es un viejo bueno y decente que se mete a las casas por la chimenea. Insólitos chapines que por un lado se protegen, rozando los límites de la paranoia, contra el peligro exterior, mientras por el otro aprueban (o al menos eso dicen a los niños) que un extraño con un costal al hombro transgreda la seguridad del hogar. Algo no encaja en la ecuación: es justamente esa disonancia, ese albur de la razón, esa incongruencia paradojal la que nos arranca una carcajada en medio del desconcierto y el vacío de gozo.

La gravedad no es tan grave para quienes todavía pueden reírse de algo, empezando por sí mismos. La risa es el bastión último que le queda al ser humano que lo ha perdido todo, menos la imaginación y la capacidad de sorpresa. El sentido del humor, aunque sea negro como el que me sale a mí (cuando me sale), es el elixir más allá de todo bien y más allá de todo mal que les queda a los desesperados habitantes de la marginalidad. No es fortuito que sea la risa (una risa particularmente siniestra) la que delate también a quienes viven en el más puro y salvaje estado de la locura.

No es tan grave la gravedad si al menos un charamilero vuelve, entre vómitos, de su eterna y siempre penúltima borrachera para plantarse frente a la realidad y escupirle una fuerte y gangosa carcajada. Yo los he visto, y en esos momentos la tragedia se vuelve tan grande que revienta y se consuma en algo sublime e infinito, inexplicable a la razón.

O cuando el niño de la calle, tiritando del frío entre jirones de ropa y retazos de cartón y con los ojos extraviados en la pedera, te sostiene la mirada (es uno el que suele no ser capaz de sostenérsela a ellos) y con un gesto resuelto pero aún no exento de cierto temor, te lanza una sonrisa de perturbadora complicidad y te extiende la mano, ya no para pedirte algo, sino simplemente para saludarte.

Tal vez pasársela bien no dependa de otra cosa más que de no esperar demasiado de la vida. Pedir poco, dar mucho y tomar lo que haya. O tal vez sea cuestión de desprenderse de todo, desapegarse del todo, desconectarse, dejarse ir. "El que se evade, sufre", me dijeron una vez. Es al revés, repuse yo: el que sufre, se evade.

Y así, acaso la gravedad no sea tan grave incluso a pesar del hijo de papi que hace berrinche porque, de todos los regalos que recibió, no obtuvo lo que él quería. Lo cual me conduce en línea directa al consejo que una vez recibí de mi padre: "Si no sos capaz de sentirte agradecido por lo que tenés, al menos sentite agradecido por lo que no tenés", me dijo. Es uno de los legados más valiosos que he recibido.

Porque, si a motivos para la desazón vamos, no se requiere mucho esfuerzo para encontrarlos abundantemente donde sea, incluso donde parece no haberlos. Y he aquí otro giro desconcertante pero real que, en vez de causar alarma, lo que provoca son ganas de reír: resulta que los países con más elevados índices de suicidios y con mayor número de personas deprimidas son, precisamente, los que brindan mejores condiciones a sus habitantes y donde éstos supuestamente gozan de una mejor calidad de vida. Cuesta creerlo, pero en Bélgica la gente se deprime, y mucho. Ha de ser porque tienen de vecinos a los franceses. Es para no dar crédito, pero en Suecia la gente se suicida, y por montones. Ha de ser por los largos y fríos inviernos. O porque, de tanto bienestar, el desesperado ciudadano termina por sucumbir al aburrimiento e, incapaz de emprenderla contra el vecino porque sus buenas costumbres no se lo permiten, opta entonces por arremeter contra sí mismo.

Más vale, pues, recuperar de entre lo que se tiene (y de entre lo que no se tiene) motivos, pocos o muchos, para no pasársela tan mal en estas fechas. Sobre todo cuando, dadas las exigencias con que nos ametralla el mundo material, resulta tan difícil darle la altura al estado de gracia que parece reinar en el ambiente.

Esta vez, cuando el reloj marque la medianoche y en todo el mundo sea la hora de los amigos abrazándose, los hermanos hermanándose, los amantes amándose y los niños abriendo sus regalos, procuraré pensar en los más dichosos y en los menos dichosos que yo, independientemente de si tienen o no motivos de peso para su dicha o para su desdicha.

Con ello espero curarme de espantos, exorcizarme de engendros y quedarme con la feliz certeza de tener una familia, aunque no me sea posible estar con ella a la hora de los cohetes, el tamal y los apretones.

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Poemas de Carolina Escobar Sarti

 

Cerradura

 

Comienza mujer

por escribir en los muros

con las uñas.

 

Para salir de prisión

sólo recordar

la palabra

la mano

la cerradura.

 

Día tras día mide

el tamaño de tu cárcel

recorre

el suelo por sus esquinas

la mirada

más allá del miedo.

 

No hay lápiz

ni espejo.

 

Olvida mujer

el ojo del carcelero.

La puerta

tiene cerradura

y hay viento del otro lado.

 

Cuerpos en sánscrito

 

Éstos son los cuerpos

de amantes que recuerdan.

 

Cuerpos tatuados en lechos verdes

y resucitados en la humedad

para recibir la partícula invisible

del amanecer

y agotarte, y agotarme

hasta la última gota del diluvio.

 

Líneas dibujando líneas.

Sita dibujando en tu boca mi cuerpo

escritura arcana del deseo.

Yo intuyendo que antes de ti

era animal y ahora soy lenguaje.

 

Detuvimos la flecha en el aire

y nos trajimos los siglos.

Despertamos al pez, al mono

y al dinosaurio

y escribimos sus nombres

entre nuestro cuerpo epistolar

tembloroso, habitante.

 

Estás a mi lado

sobre mí, en mí, dentro de mí

transcribiendo los ritos del amor.

 

Nuestros cuerpos de fibra vegetal

se reciben, se rescriben

se hacen mito.

Siempre supimos la melodía

pero apenas renacemos

la música.

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De lecturas, bálsamos y pasajes al paraíso

Anabella Acevedo, laCuerda

 

Recomendar libros puede ser un placer pero también una tortura. Primero porque nos hace volver a entrar en ellos, repasarlos, leer fragmentos para recobrar la certeza de que sí, siguen siendo nuestros amados libros, a los que volvemos una y otra vez. Pero también es una tortura tener que hacer una recomendación de ese tipo, porque lo que me gustaría realmente es atrapar a quien me pide consejo y empezar a hablar sobre los libros que de alguna manera me han afectado.

Pienso, por ejemplo, en "La hora de la estrella", de Clarice Lispector, que en escasas ochenta páginas es todo un ejemplo de que el lenguaje realmente puede ser uno de los actos creativos más atrevidos, también más conmovedores. Y al lado de ella pondría a esas desconocidas tan cercanas a nuestro país a quienes deberíamos rescatar del olvido. Casi cualquier libro de la costarricense Yolanda Oreamuno es un verdadero regalo; lo malo es que encontrar uno suyo es prácticamente imposible, a menos que una quiera recetarse otro regalo: un recorrido por las librerías de libros usados en el centro de la ciudad, que no sólo no es tan peligroso como creemos sino además nos abre los sentidos. Otra gran desconocida es la mexicana María Luisa Puga, que con "Las posibilidades del odio" y "Las razones del lago" nos hace ver el mundo de manera más tolerante, como sucede con "Desgracia", de Coetzee.

También hay escritores de los que podría recomendar casi cualquier libro, como es el caso de Edward Said. "Orientalismo" es sin duda su obra más famosa y, sin embargo, creo que quienes de alguna manera intentamos aportar en algo a la cultura y, en general, a la sociedad, tendríamos que recurrir una y otra vez a "Representaciones del intelectual" para no olvidar que cada acto habla también de nuestros principios. Pero Said no es solamente contenido: también es lenguaje, maestría de la palabra.

Y aunque mucha gente prefiere llevarse consigo una novela o un libro de relatos, la poesía puede ser el bálsamo que buscamos en estos pocos días de ocio que para algunas personas significa el fin de año. Recomendaría, por ejemplo, a poetas como Ana María Rodas, Luis Eduardo Rivera, Francisco Nájera, Maurice Echeverría, cuya proximidad también me hace pensar en narradores guatemaltecos que no entiendo bien por qué no se leen más: "El tiempo principia en Xibalbá", de Luis de Lión, será un libro que siempre recomiende con pasión, como también "El misterio de San Andrés", de Dante Liano, o "Las murallas", de Adolfo Méndez Vides.

Casi termino este texto y me doy cuenta que apenas si he mencionado unos cuantos libros y autores. No puedo resistir mencionar a Raymond Carver, Virginia Woolf, César Pavese, John Fante, los primeros libros de relatos de Carmen Naranjo y de Luisa Valenzuela. Demasiados nombres, lo sé, pero nunca suficientes, e imprescindibles para quien quiera hacer de la literatura un oficio. No hay excusa: con esta lista se puede entrar a alguna librería.

Ante todo, lo que sugeriría es que nos regalemos tiempo para sentarnos a leer cómodamente, dejando que el libro que tenemos entre las manos nos atrape, permitiéndonos el gozo de las palabras. Recomendaría también escapar de las carreras que nos imponemos sin necesidad en estas épocas y visitar las pocas librerías que aún nos conceden pequeñas islas de tranquilidad en la ciudad de Guatemala.

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Ruth Piedrasanta y dos de sus pasiones

Wendy Santa Cruz, laCuerda

 

La condición femenina y algunas temáticas socioculturales y políticas impregnan la obra literaria de Ruth Piedrasanta Herrera, escritora y antropóloga. Nacida en Guatemala en marzo de 1958, vivió su infancia y adolescencia en la ciudad capital y Huehuetenango. En México estudió Antropología y realizó estudios de postgrado en Francia. Participó en talleres de literatura de Carlos Illescas y Augusto Monterroso, entre otros.

Algunas de sus últimas publicaciones son: "Amorosamente" (1999) y "Condición de paso" (2002), que reúne 12 cuentos en que la mayor parte de personajes son mujeres luchadoras. También ha escrito ensayos: "Etnia, identidad y género" (1997) y "Mujeres indígenas: otros elementos a discutir" (1996). Actualmente, después de concluida su tesis doctoral, ha iniciado una nueva investigación y prepara un conjunto de cuentos, entre otras actividades.

 

Una vida ligada a la historia guatemalteca

"La historia de Guatemala ha tenido mucho que ver en mi vida, en particular porque la familia de mi papá y él mismo estaban involucrados en cuestiones políticas. Formó parte del gobierno de Arbenz y su trayectoria influyó en mi vida".

"Nací y crecí aquí porque con la muerte de Castillo Armas mucha gente que estaba en el exilio, entre ellos mis padres, regresó al país. Después de vivir en la capital me fui a Huehuetenango. Allí terminé mi educación básica y el bachillerato. A esa edad -16 ó 17 años- una no sabe claramente qué hacer de su vida. Yo quería ser médico como mi padre, pero me di cuenta que le tenía horror a la sangre y me desmayaba cada vez que la veía. Él trató de disuadirme y me llevó al lugar que consideró el mejor para que yo estudiara, una escuela militar en México con una disciplina espantosa. A mí no me gustó y entonces decidí qué era lo que quería hacer. Eso estaba ligado a la literatura y la antropología, dos pasiones que he llevado a lo largo de mi vida: una que he ido evolucionando, mucho más exigente en lo profesional y en tiempo; otra que he cultivado desde muy joven y se ha nutrido de lecturas y práctica".

"Conjugar la literatura y la antropología ha sido complicado porque en la vida no sólo hay esas dos pasiones; tiene que haber otras. Desde el principio tuve claro que con ninguna de estas dos inclinaciones podía ganar mucha plata, así que fui ocupándome de distintos trabajos. Nunca me he propuesto depender económicamente de un marido; por tanto, he sido muy independiente, aunque no siempre he encontrado empleos que me apasionen".

 

Entre antropología, literatura y vida familiar

Ruth Piedrasanta decidió estudiar Antropología Social, pero debido a la represión política consideró que no debía estar en Guatemala durante los años ochenta. Para entonces escribía principalmente poesía.

"Cuando una es joven escribe poemas porque corresponde al lenguaje más anárquico, rebelde y temerario que se concede una misma. Después empecé a escribir cuentos. Siempre me llamó la atención que en mucha de la literatura que leía de patoja los protagonistas eran hombres; rara vez lo era una mujer. Me inquietaba la carencia de heroínas, aunque ésta no era mi única preocupación. Escribir cuentos surgió en mí de manera muy natural y automática".

"Escribí historias donde mujeres eran las protagonistas; fue algo que hice sin percatarme. Después, cuando las revisé, fue evidente: había muy pocos hombres y muchas mujeres en mis cuentos. No me molestó y seguí escribiendo sobre ellas".

La autora ya había cerrado su carrera cuando tuvo su primer hijo (1980). Decidió hacer su tesis de grado en Tlahuitoltepec, Oaxaca. "El lugar era apasionante, se estaban dando cambios en la población mixe de esa localidad. Allí aprendió a caminar mi primer hijo; el segundo nació en el 84. La vida familiar es complicada cuando una viaja constantemente. Me llevé a mis hijos mientras pude. Después nos establecimos en otra ciudad; ellos ya estaban en la escuela y yo me desplazaba".

Después consiguió un trabajo de investigación en la Universidad de Oaxaca y comenzó a estudiar una maestría. "En ese entonces publiqué mi primer libro de cuentos, que por fortuna casi fue desaparecido: la edición estaba fatal. Toda esa década (80-90) fue muy fructífera en la escritura. En esos momentos escribir me sirvió para procesar todo ese dolor que ocasionaba lo que ocurría en Guatemala. Mi generación fue particularmente golpeada, muchos amigos fueron asesinados y eso es como un compromiso que le queda a una con la tierra y con la gente. Creo que mi generación no estaba satisfecha de ser sólo profesional; queríamos hacer muchas cosas".

 

Momentos de éxito

Al terminar la maestría viajó a París para estudiar un doctorado con una beca de las fundaciones Ford y MacArthur. En 1996 regresó a Guatemala resuelta a trabajar en el país. "Decidí realizar una investigación con los chuj en Huehuetenango. Éste es un grupo también indómito, rebelde. Me gustan estos grupos porque no sólo han mostrado una resistencia, sino han sabido resguardar su cultura". Su tesis doctoral ha sido acerca de este grupo.

Uno de sus éxitos fue haber ganado el Primer Lugar del Concurso de Cuento El Periódico/Bancafé (1998), con "Preparado para gelatina. Este relato hablaba sobre el miedo y sus ingredientes, más que de cómo afrontarlo. Para mí esta experiencia fue satisfactoria; creo que ocurrió en un momento en que Guatemala también despertaba hacia una parte de la memoria que tuvo empañada, oculta (mucha gente aún pregunta '¿Cuál guerra?'). Recibir el premio fue asumir públicamente que era escritora. Lo había sido siempre, pero como algo íntimo y para algunas amistades que se aventuran a leer lo que una escribe. Fue un cambio especial, aunque pienso que esto es como las burbujas de la champaña: se suben a la cabeza pero duran poquito tiempo".

Viajó nuevamente a Francia para culminar su doctorado y regresó al país hace mes y medio. "Considero el doctorado como mi mayor triunfo en la antropología, en el sentido de que sólo una vez se hace en la vida y ¡no más! Estaba tan cansada que cuando llegó el momento en que me dieron el dictamen, aun si fue muy bueno, ya no sentí nada. Después me dio rabia no haber reaccionado, porque me había costado tanto..."

 

Proyectos actuales y futuros

Ruth Piedrasanta explicó que durante los últimos años ha elaborado muy pocas narraciones pues se dedicó a escribir algunos capítulos de su tesis. "Es un trabajo casi obsesivo, muy exigente y no deja espacio para otras cosas. Por el momento tengo otro paquete de cuentos que estoy armando. Después quisiera tener la experiencia de escribir una novela u otra cosa de aliento más largo".

Afirmó que publicar no es tan sencillo como aparenta. "Una necesita tener tiempo para escribir y además para hacer contactos, mantenerlos y darles seguimiento. Eso puede tardar varios años y significa también acoplarse a ciertos criterios".

"Los proyectos a corto plazo en los que una se involucra o a los que tiene acceso no son lo mejor. En la vida una va evolucionando y aprende el valor de un trabajo a largo plazo. Yo prefiero dejar reposar un tiempo lo que escribo y luego retomarlo".

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Guatemala

Amalfy Ortega, mujer que ama la vida

 

Hace casi siete años que comparto mi vida, sueños de justicia, democracia, paz, igualdad y fraternidad con Guatemala.

He saboreado tus bondades y sufrido tus males sociales, algunos de los cuales han puesto a prueba mi paciencia, tolerancia, capacidad de integración y acercamiento a la realidad social de un universo tan diverso y a veces complejo. Sin embargo, he decidido estar aquí, con todo lo que ello implica.

Me has dado la oportunidad de conocer las entrañas de tus bosques, montañas, selvas, lagos, mares, comunidades que tratan por todos los medios de conservar su identidad cultural, muchas desintegradas y sobrellevando el dolor provocado por la sangre que sigue corriendo por el río; otras en proceso de emerger como reflejos de colores en un espacio marcado por décadas de sufrimientos y opresión.

En este universo multicolor escuché tantas historias, las últimas, de esas cinco mujeres quienes de manera distinta comparten el dolor que atraviesa la ruta de su pasado, que aun al hablar pierden la voz y su mirada queda fija en el horizonte, tratando de sobrevivir en el incierto presente, que no compensa todo el despojo del pasado.

Aún huele a dolor, frustraciones, tristezas, violaciones, separaciones irreparables. La escuela se les convirtió en un medio de negación de su ser; el rechazo de lo diferente sigue siendo cotidiano (los olores a coco, pelos trenzados, colores de huipiles).

Las espinas del pasado trastocaron su serenidad, la subjetividad del yo de estas y otras tantas mujeres socializadas en una sociedad impregnada de desigualdades que generan violencia, exclusión, rechazos. Pero cuentan ellas que un día se cansaron de ser las sacrificadas, oprimidas, discriminadas, violentadas, y emprendieron el camino del reencuentro con su "yo".

Para ellas, el proceso de formación de una nueva identidad ha traspasado la apariencia física, el color de la piel; inicialmente indefinidas, mezcladas entre valores impuestos profundamente integrados y otros en construcción, aseguran que tal vez son influencias de las mujeres de aquí y de allá, con un denominador común: el deseo de ser nosotras, unidas a nuestro "yo", en equilibrio con nuestro ser.

La subordinación de género que irriga nuestras culturas (indígenas, garífunas, ladinas, xincas, afrocaribeñas, etc.) tantas veces nos hace sentir como cosas, instrumentos para uso de otros, limitando nuestra capacidad de ser y desarrollarnos como personas con derechos y responsabilidades. Aunque la opresión no nos afecta a todas por igual, en el imaginario social de "ellos", quienes aún dirigen, seguimos teniendo la misma función de madres, esposas, hijas, etc.

Por todo lo anterior creo que debemos emprender ese camino del yo, de sentir, amar, reír, trabajar, ser madres, novias, amantes, esposas, profesionales, heterosexuales, homosexuales -- lo que queramos, pero por decisión propia. Sé que seguiremos en el proceso de ida y regresos, pero siempre valorizando nuestro ser de "nuevas mujeres".

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Encuentro con su intimidad

Patricia Orellana, guatemalteca, periodista

 

Suele ser la primera experiencia íntima de las personas, una buena razón para que se vea como un proceso natural a través del cual se complacen sexualmente a sí mismas. Nos referimos a la autosatisfacción, autoestimulación o masturbación, que consiste en manipular los órganos genitales para proveerse placer.

Este autoconocimiento sexual inicia en la infancia, cuando niñas y niños descubren y tocan sus genitales, pero sin fines eróticos. Sin embargo, la autosatisfacción como tal se desencadena normalmente en la adolescencia. Ocurre con menor frecuencia en la adultez porque entonces se tiene pareja y se logra satisfacción mutua.

Se la considera una práctica sana pues permite a las personas conocer su cuerpo, descubrir sus zonas erógenas, saber cómo satisfacerse y liberar energía sexual cuando la pareja no está disponible, comenta el psiquiatra y sexólogo Luis Fernando Dardón. También es necesario conocer las áreas que producen placer para informarle al cónyuge acerca de las propias preferencias, opina la psicóloga Ligia de Chacón.

 

¿Qué pasa en el organismo?

Desde el punto de vista fisiológico y en el caso de las mujeres, la masturbación es beneficiosa porque les produce mayor lubricación genital. A la vez obtienen mejor circulación, relajación y un gozo pleno que muchas veces se manifiesta con un buen estado anímico, comenta el ginecólogo Juan Carlos Monzón Bonatti. Es importante que al momento de hacerlo mantengan sus manos y genitales limpios, agrega. "Y si lo hacen con juguetes como vibradores, no deben compartirlos con nadie porque pueden constituir un foco de infección", expresa De Chacón.

En términos urológicos, en los hombres esta práctica normalmente no es necesaria porque todos tienen erecciones y eyaculaciones nocturnas. En algunas condiciones sí se prescribe, como en el caso de pacientes con prostatitis (inflamación de la próstata), a quienes se les sugiere que eyaculen para evitar congestión prostática, lo cual no quiere decir que si no hay eyaculación ocurrirá este padecimiento. Tampoco causa daño, a no ser que utilicen objetos que pudieran lastimar el pene y, por ende, la uretra.

 

Ojo con los excesos

"La autoestimulación es habitual, natural y no tiene efectos negativos, siempre y cuando no se haga compulsivamente (es decir, con frecuencia). Es normal si se lo hacen, y si no, también", opina De Chacón. No obstante, hay que indagar cuando ocurre a menudo en personas que tienen pareja y con quien supuestamente deberían llevar una vida sexual plena, porque podría ser que ninguno o sólo uno de ambos esté obteniendo bienestar. Esto sucede, opina Dardón, a causa de problemas de comunicación, peleas o desacuerdos, por lo que optan por autogratificarse.

Podría catalogarse como una conducta negativa cuando es tan intensa que impide buscar acercamiento con alguien, pues cubre todas sus necesidades, se deja de lado el aspecto intrapersonal o afectivo y llega a convertirse en el único medio de satisfacción. Por eso es más común en personas tímidas, añade.

 

Dismitifique

El primer prejuicio a desterrar es que la masturbación es típica de quienes no tienen pareja, explica De Chacón. Tampoco se debe creer que sólo la llevan a cabo los varones, porque aunque sea posible que ellos la practican más (85 por ciento versus 60 por ciento), en las mujeres también se da, sobre todo en aquéllas que difícilmente alcanzan el orgasmo con la penetración.

 

Proceso natural

En ocasiones, la frecuencia de la autosatisfacción dependerá del éxito de las relaciones sexuales. Si éstas son gratificantes, entonces tiende a disminuir, opina Dardón.

En pareja sirve como parte de los juegos sexuales y para comprender las respuestas y necesidades del cuerpo, indica De Chacón.

Se considera un medio para sentirse sexualmente independiente. En algunos casos es un factor social producto de la imitación, pues hay varones que lo hacen en grupo con sus amigos y lo toman como juego, mientras en las mujeres no se dan estas actitudes.

La frecuencia es relativa; no se puede estandarizar pues varía de persona a persona, según sus necesidades.

Las madres y los padres no deben crear sentimientos de culpa ni presentar la autosatisfacción como algo pecaminoso ante sus hijas e hijos, sino hacerles ver que es un proceso normal y resolver las dudas que tengan al respecto.

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En Sacapulas el FRG no ganó limpio

Isabel Solís, guatemalteca k'iche' y sacapulteca

 

Votos comprados a costa de la miseria y terror del pueblo. Es lamentable que en nuestro país se cultive una práctica política partidista sucia, que por cierto es ejercida en su mayoría por hombres. Pasó en los municipios de Quiché; tal es el caso de Sacapulas.

Cuatro días antes de las elecciones se hizo efectivo el pago a los ex patrulleros, condicionado a afiliarse y votar por los candidatos del FRG. También se lanzaron amenazas en las comunidades: si no votaban por Ríos Montt, sus proyectos de desarrollo quedaban inconclusos. El propio alcalde Pedro Pu Tojín, quien buscaba su reelección, distribuyó numerosas cédulas falsas para que otras personas de distintos municipios pudieran votar a su favor.

Entre tantas maniobras, una valiente mujer sacapulteca denunció esas anomalías. Como respuesta, los miembros del FRG intensificaron el clima de inseguridad: muchos de sus seguidores estaban armados y recorrieron las grandes filas que se formaron en las mesas electorales, en actitud prepotente para intimidar a las personas.

El resultado de las elecciones en Sacapulas ha sido impugnado. Mucha gente ha salido a las calles a manifestar su inconformidad y solicitar que se repitan. El alcalde Pu Tojín, en lugar de reconocer el fraude y las intimidaciones cometidas, ha argumentado que hay problemas por cuestiones étnicas, pretende poner a los k'iche's contra los sacapultecos.

Para tratar de acabar con las protestas de impugnación, los seguidores del FRG intimidaron al sacerdote católico Clemente Peneleu, a quien intentaron secuestrar y amenazaron de muerte. La situación no está tranquila ni fácil para el FRG. En esta oportunidad, las arbitrariedades del partido oficial han hecho que el pueblo se siga uniendo para denunciar el fraude.

En la aldea de Río Blanco, donde reside el alcalde, hay hombres armados. Esta comunidad fue golpeada fuertemente durante la política contrainsurgente, pero la juventud ahora está dispuesta a apoyar un movimiento a favor de elecciones limpias; ya no quiere violencia ni derramamiento de sangre. Las mujeres deseamos tranquilidad y que nos dejen trabajar por nuestro desarrollo. La mayoría de la gente quiere que se elija a un alcalde no corrupto ni violento. Ésa fue una de las conclusiones a que se llegó en una asamblea del pueblo.

Para el municipio hay dos caminos trazados. Uno, si son reconocidas las impugnaciones se elegirá un nuevo alcalde. Dos, si esto no es aceptado, se continuarán los juicios iniciados contra el alcalde por actos de corrupción y otros delitos.

Ojalá esa forma de hacer política con prepotencia y violencia se termine de una vez por todas. Sólo así se evitará repetir la misma historia en la que el hambre y el terror impiden que la gente vote libremente. La esperanza está en las mujeres y los hombres jóvenes quienes, aprendiendo de los buenos abuelos y abuelas, podrán cambiar las cosas.

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Poetas en el País de las Nubes

Ingrid Roldán Martínez, guatemalteca, periodista

 

Procedentes de 22 países, 45 escritoras se reunieron en México en la segunda semana de noviembre para el XI Encuentro Internacional de Mujeres Poetas en el País de las Nubes.

El encuentro toma su nombre de la palabra mixteca que significa "lugar o país de las nubes". Lo que empezó como una reunión de poetas mexicanas, convocadas por Emilio Fuego, se ha extendido a escritoras procedentes de Latinoamérica, Europa y Asia. Esto hace que el encuentro se enriquezca con las diferentes propuestas y vivencias.

Las actividades se llevan a cabo en tres lugares: la ciudad de México, Huajuapan de León y Oaxaca.

La primera cita fue en la Casa del Poeta en la capital mexicana, donde Edith Goel, pintora y escritora procedente de Israel, habló del tema: "¿De qué escriben las poetas en Israel?" y se refirió a las difíciles condiciones que deben enfrentar las escritoras en un ambiente amenazado por la hostilidad en sus distintas formas.

La segunda etapa fue en Huajuapan de León, un pueblo mayoritariamente indígena ubicado en la región mixteca de estado de Oaxaca, a seis horas (de viaje en bus) de la ciudad de México. Allí, las poetas fueron recibidas con un almuerzo y mezcal, un aguardiente propio de la región. Por la noche dieron el primer recital de poesía, el primer encuentro con un público deseoso de escucharlas y conocerlas.

Al día siguiente, en grupos, visitaron las escuelas donde los alumnos tuvieron la oportunidad de conversar con ellas. Al final de la tarde se dio la segunda lectura ante el público.

El tercer día visitaron pueblos cercanos donde también las esperaban los alumnos y la comunidad (con banda y todo).

En ambas circunstancias, tanto en los recitales ante niñas, niños y jóvenes como ante el público, la experiencia fue enriquecedora. Es gratificante el contacto con la gente, la cercanía del público con la poesía.

Para que el encuentro se lleve a cabo, una contraparte importante la constituye la participación de la comunidad, que no sólo recibe con agrado a las poetas sino que las hospeda y comparte con ellas su mesa y parte de su vida.

En Oaxaca ocurrió otro tanto. La belleza de su centro histórico, muy visitado por turistas, sirvió de marco para las lecturas que se dieron en el Centro Cultural Santo Domingo (de extraordinaria belleza), el Zócalo y la feria del libro que se celebra por estos días en el Paseo Juárez El Llano. Allí, la gente se congregó a escucharlas, pese a tener cercana la estruendosa música de una disco.

Para terminar esta etapa del encuentro en Oaxaca se celebró una reunión con las familias anfitrionas que hospedaron a las poetas en sus casas y dieron una clara muestra de lo que la hospitalidad mexicana significa.

El penúltimo día del encuentro, el grupo viajó de nuevo a la ciudad de México para la actividad de clausura que se llevaría a cabo esa noche en el Palacio de Bellas Artes, donde todas leyeron parte de su obra ante un público conocedor que aguardaba, esa noche, a que abrieran las puertas de tan importante escenario.

Fueron días de poesía y de convivencia que tanta falta nos hacen en esta convulsionada Guate.

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Entrevista a Rosina Cazali

Directora del Instituto de Cultura Hispánica

Ledy Orantes, laCuerda

 

Hace nueve meses, Rosina Cazali heredó una institución justo en el momento en que ésta se transformaba. Entre los principales objetivos de dicho cambio estaban hacer más visible a la entidad, darle una imagen mucho más fresca y cambiarla de lugar. Esto último ha favorecido al proyecto, y aunque ella no decidió el cambio de ubicación, nos cuenta: "Antes no llegaba mucha gente, o más bien si llegaba era de determinado círculo, conocedores, amigos de Cultura Hispánica. 4º Norte es un proyecto que se anuncia como cultural pero no es sólo cultural. Se vende muy bien por la parte de entretenimiento, y de alguna manera Cultura Hispánica, junto con Sophos y Cantón Exposición, vino a equilibrar y ofrecer realmente lo que pretendía este proyecto llamado 'Distrito Cultural 4º Norte'".

Haciendo una evaluación rápida del proyecto declara: "Creo que la propuesta es muy equilibrada: hombres, mujeres, gente joven, gente mayor, académicos, no tan académicos". Pese a que el aporte que se ha dado no es por género sino por la calidad de las propuestas, en marzo se tiene programado un ciclo de cine, dedicado a las mujeres, donde ellas son las directoras, protagonistas, editoras, guionistas, etc.

"La experiencia la he vivido de tal manera que no he tenido un segundo para sentarme y reflexionar, porque todo ha sido sobre la marcha. He logrado hacer realidad muchos sueños", fueron las palabras de la actual directora del Instituto de Cultura Hispánica. "Se trabaja con cierta tradición pero tratando de darle una nueva cara. Si es una presentación de un libro, se realizan esfuerzos para hacer las cosas de manera más atractiva de lo que pueda ser un acto solemne; también inyectar un poquito de elemento lúdico, un componente más relajado, una forma de compartir con las personas que asisten a estos grandes actos oficiales", afirmó.

"Las canas no son vanas; creo que llegué en el momento justo. Hace dos o tres años defendía mucho el perfil no institucional; siempre trabajé de manera independiente. Ahora sé que trabajar con una institución ha complementado mi educación y me ha enseñado muchas cosas que desconocía: el manejo de presupuestos, estructuras, la gestión cultural. Precisamente los proyectos que una respeta y admira en el exterior respetan esos lineamientos, que a veces desde fuera parecen muy rígidos e innecesarios, pero si no tienes como base la ingeniería cultural, que parece muy acartonada, no hay seguimiento a los grandes y buenos proyectos".

"A nivel personal creo que ha sido una época de crecimiento de mucha proyección, mucho estímulo y, sobre todo trabajar, con un equipo que me ha resultado de lo mejor. Añoro laCuerda horriblemente, me hace falta horrores, pero es algo que siento muy cercano. Haciendo una evaluación de los diferentes proyectos por los que he pasado, cada uno me ha hecho crecer, y éste me tocaba ahora".

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Teje y maneje de la gran red

Laura E. Asturias, laCuerda

 

Con entusiastas propósitos de aprender y compartir conocimientos se realizó en Costa Rica, del 3 al 7 de noviembre, el taller "Tecnologías de Internet para nuestro accionar político", convocado por Radio Internacional Feminista (RIF) con el apoyo de su fundadora, Genevieve Vaughan, y la agencia holandesa HIVOS.

Participamos 26 mujeres de 15 organizaciones centroamericanas, atraídas por los contenidos propuestos y su gran utilidad para el activismo feminista.

Entre otros temas se abordó el papel de las nuevas tecnologías de información y comunicación (TIC) en la acción política de las mujeres, uso del correo electrónico y elaboración de boletines digitales, así como diseño y edición de páginas para Internet.

Algo muy novedoso (en especial para quienes vivimos escatimando escasos fondos debido al elevado costo de estos servicios) fue la creación, para el taller, de un servidor con sistema operativo de fuente abierta (no corporativo), el cual nos permitió poner en práctica los aprendizajes allí adquiridos.

Sintiéndonos ingenieras en ciernes, todas volvimos a nuestros países con un bagaje de nuevos conocimientos que empezó a dar frutos en Costa Rica. Ayudadas por un minucioso manual elaborado por RIF y computadoras para uso personal de cada participante durante las jornadas, aprendimos a diseñar, producir y subir nuestra propia página de Internet. Sin duda ahora, y sólo si su asesoría fuera imprescindible, podremos enfrentar con mucha más confianza a aquéllos técnicos que, además de cobrar una fortuna, carecen de habilidades, tiempo, voluntad y/o paciencia para explicar qué están haciendo.

Diseñado para mujeres con la horizontalidad y optimismo que caracteriza a las integrantes y facilitadoras de RIF (María Suárez, Katerina Anfossi y Ana Ugalde), el taller brindó a las asistentes múltiples oportunidades para discutir con franqueza los retos que enfrentamos en una era de tecnologías que a menudo pueden resultarnos incomprensibles.

Es crucial superar nuestro analfabetismo tecnológico. Éste consiste -según explicó Andrea Anfossi, directora de programas de la Fundación Omar Dengo en Costa Rica- en no comprender el funcionamiento de determinadas tecnologías, su espacio social (qué ganamos y perdemos con ellas) y el lugar que ocupan como recursos para innovar los ambientes de aprendizaje.

Un desafío, para quienes tenemos acceso a las nuevas TIC, es poner estos conocimientos al alcance de otras mujeres en nuestros países para potenciar su activismo e ir cerrando la brecha tecnológica entre las áreas urbanas y rurales. A la vez, elaborar propuestas financieramente viables y conseguir que más agencias donantes comprendan la importancia de apoyar en forma sostenida las iniciativas de comunicación de las mujeres y reduzcan las condiciones de los fondos.

De cara a la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información -que se realizará en Ginebra del 10 al 12 de diciembre y será cubierta por RIF-, reconocimos que sabemos muy poco sobre este evento y consideramos importante apropiarnos de lo que allá transcurra dado que actualmente, por efecto de la globalización neoliberal, según señaló María Suárez, "la comunicación y la información se están manejando como mercancías, no como derechos humanos".

En su intervención, Katerina Anfossi nos recordó que el desarrollo y uso de nuevas tecnologías no han sido accesibles a toda la gente. Más aún, el poder de los medios está concentrado en 10 empresas que definen quién y qué es social y políticamente relevante, invisibilizando a numerosos sectores y en especial a las mujeres.

"El camino hacia las comunicaciones democráticas" -afirmó- "enfrenta muchos desafíos: la concentración de la propiedad de los medios en cada vez menos monopolios nacionales e internacionales; el flujo unidireccional de información del norte al sur, así como el contenido ideológico preestablecido de los medios que es abrumadoramente sexista, violento y aliena a muchas personas".

 

Más información

         Radio Internacional Feminista: www.radiofeminista.net/index2.htm

         Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información: www.itu.int/wsis/index-es.html

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Ellas han resistido en las ocupaciones

Rosalinda Hernández Alarcón, laCuerda

 

En respuesta a la falta de pago de prestaciones laborales o la usurpación de tierras, una forma de lucha que han realizado por más de 10 años las mujeres integrantes de la Coordinadora Nacional Indígena y Campesina (CONIC) es la ocupación de fincas, que defienden como un derecho histórico por el despojo que sufrieron sus antepasados.

En las ocupaciones de fincas ellas han resistido; son quienes permanecen mientras sus esposos salen a trabajar. Con gran valentía y creatividad han enfrentado la falta de alimentos y recursos económicos, al igual que las amenazas de desalojo, órdenes de captura y hasta de muerte. Lo anterior forma parte del análisis que realizaron en la V Conferencia Nacional de la Mujer de CONIC.

Más de 250, provenientes de ocho comunidades lingüísticas, participaron en esta actividad, que "fue muy bonita y forma parte del fortalecimiento del trabajo de las mujeres en el campo", opina Carolina Yaxcal, coordinadora de la Secretaría Nacional de la Mujer de CONIC.

Reunidas el 19 y 20 de noviembre en Purulhá, Baja Verapaz, abordaron como eje central "mujeres y acceso a la tierra". Entre las conclusiones resalta su disposición a participar en los procesos de negociación con el gobierno y los finqueros, tarea que realizan básicamente los líderes campesinos. Ellas tienen un papel relevante en las ocupaciones y por tanto quieren opinar en las mesas de resolución de conflictos para defender sus derechos y mejorar sus condiciones de vida y las de sus familias. Están decididas a hacerlo y para ello han resuelto capacitarse.

Entre las ideas expuestas, hay mujeres en CONIC que reivindican su derecho a la tierra sin requisitos, no como sucede en la actualidad, que sólo pueden ser beneficiarias si tienen esposo o son madres. También opinan que las respuestas del Fondo de Tierras son muy limitadas: hay casos en los que han tenido que esperar entre tres y cuatro años para adquirir una finca.

En las mesas de trabajo se dijo que ellas han tenido que encarar el machismo en sus hogares y en la comunidad; con su esposo, al tener que pedirle permiso para asistir a las actividades impulsadas por su organización, en su comunidad, cuando no han sido consideradas en la toma de decisiones. "Nosotras no queremos pasar sobre el hombre, lo que buscamos es la equidad", afirma Carolina Yaxcal.

La lideresa q'eqchí comenta que en la V Conferencia "se registró una participación muy activa por parte de las compañeras; muchas han dejado a un lado el temor y han expresado sus preocupaciones y necesidades".

En la IV Conferencia eligieron consejos regionales, cuya principal función era constituir el Consejo Ixoq'ib No'j como ente político de la Secretaría de la Mujer, pero en sus acuerdos últimos nada se menciona al respecto.

Las integrantes de CONIC, además de tener un importante protagonismo en las ocupaciones de fincas, han participado de manera relevante en las masivas movilizaciones indígenas y campesinas del 4 y 26 de noviembre. En la primera, a fin de exigir recursos para el Plan de Atención Social por la Crisis del Café, como parte de la Plataforma Agraria. En la segunda, con el propósito de presentar a los candidatos presidenciales un pliego de peticiones en el que demandan, entre otras cosas, 263 millones de quetzales para la construcción de viviendas dignas para 273 comunidades.

Carolina Yaxcal forma parte, junto con Luisa Xinico, María Caal, Herlinda Raxjal, Marta Ventura y Justina Vail, del Consejo de Dirección Nacional de CONIC, que en total está integrado por 15 representantes.

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Dan a conocer problemática agraria

laCuerda

 

Tres guatemaltecas representantes de organizaciones sociales que integran la Plataforma Agraria dieron a conocer la situación de los derechos económicos y sociales en el país, con énfasis en la población rural y femenina, durante giras a Estados Unidos y Europa. Ellas recalcaron la necesidad de realizar cambios estructurales para resolver la problemática agraria e impulsar el desarrollo rural y evidenciaron la carencia de políticas públicas orientadas a asumir estos compromisos.

Paulina Culum Xajil, de la Comisión Política de Plataforma Agraria, explicó a estudiantes universitarios e integrantes de organizaciones sociales en Estados Unidos la tragedia alimentaria que viven miles de familias campesinas que han sido afectadas por la crisis del café. Recalcó que el compromiso del gobierno guatemalteco fue dar alimentación para seis meses a 100 mil familias. Sin embargo, a la fecha únicamente ha realizado dos entregas de alimentos, fuera de los plazos acordados y en cantidades insuficientes.

La lideresa destacó como logros de la gira el haber dado a conocer la problemática social que sufre la población campesina y la labor que realiza Plataforma Agraria, al haber evidenciado la falta de propuestas políticas incluyentes.

Invitadas por la organización FIAN Internacional, Ingrid Urízar y Úrsula Roldan, de la Pastoral de la Tierra/Plataforma Agraria, presentaron un informe alternativo ante el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (DESC) de las Naciones Unidas, durante su 31o. Período de sesiones realizado en Ginebra, Suiza, en el que evaluaron los avances del Estado guatemalteco en el ejercicio de tales derechos.

En la presentación del informe ellas se refirieron a la situación de las mujeres rurales, principalmente a la problemática que afrontan las trabajadoras de fincas cafetaleras. También dieron a conocer las violaciones a los derechos de las personas que laboran en el campo, haciendo mención del caso de los despidos ilegales a trabajadores de la Finca Nueva Florencia.

La gira fue aprovechada por las activistas para visitar Francia, Alemania y Bélgica, donde participaron en conferencias y talleres con representantes de organizaciones sociales y gubernamentales. Entre los temas abordaron los retos que tiene la cooperación internacional para promover la vigencia de los DESC.

Ingrid Urízar mencionó que el hecho de que guatemaltecas hayan tenido acceso a este espacio para tratar temas estructurales fue una buena oportunidad. En tanto, Úrsula Roldán resaltó el interés que se ha reactivado a nivel internacional por la situación de los derechos humanos en el país. "Esperamos que nuestras denuncias estén contenidas en el informe que presentará la Organización de Naciones Unidas", expresaron.

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Un ratito de relax

Andrea Carrillo Samayoa, laCuerda

 

Desde que el día comienza es la de nunca acabar. Hay que sacar las tareas del hogar, cumplir con ocho horas de trabajo o salir a estudiar. Poner un pie fuera de casa significa ahumarse con el escape de las camionetas, llenarse de tensión porque hay un tráfico infernal o perder lo que traés en la bolsa cuando un par de tipos en un descuido te asaltan.

Ante tal trajín casi no queda tiempo para tomarse un respiro y pensar en el bienestar y la salud. Además, no siempre queda cerca un lugar al que podamos ir a correr, caminar o simplemente recibir un poco de aire puro.

Los gimnasios o los lugares donde practicar algún deporte son la salvación para muchas personas, pero no a todas les gusta ese tipo de ejercicios. Hay quienes prefieren algo más completo que integre cuerpo, alma y mente. En estos días pareciera difícil de encontrar, pero hay: el Tai Chi Chuan, que comúnmente conocemos como Tai Chi.

Es un arte oriental chino que con su práctica busca mantener la salud, conocer el propio cuerpo y experimentar la meditación. Una definición más completa lo describe como "una sucesión de movimientos corporales encadenados y armónicos, lentos y suaves, coordinados con la respiración para conseguir larga vida y defensa propia".*

 

Algunas experiencias

Aunque no hay un dato exacto de cuántas escuelas existen en nuestro país, cada vez son más mujeres y hombres quienes practican el Tai Chi. Esto pasa por la necesidad de encontrar serenidad física y mental, según José María Jo, maestro desde hace 20 años.

Patricia Samayoa, quien practica este arte oriental desde hace siete años, indica que en los grupos predominan ellas, desde las jóvenes hasta las de la tercera edad. "Nosotras somos más sensibles a la cuestión del autocuidado y la autoayuda; a los hombres la educación los ha jodido más, porque en ese sentido son más traumados", agrega.

La psicóloga feminista Paula del Cid, una mujer muy activa, es alumna de Tai Chi. Recibe su clase cada miércoles de siete a nueve de la noche. En su opinión, la experiencia significa establecer una sintonía entre las dimensiones de su existencia en el plano espiritual y físico. Al no ser aficionada a los gimnasios ni a otra forma comercial que ofrecen para hacer ejercicio, comenta: "Buscaba algo que me diera tranquilidad, que estuviera relacionado con la salud y al mismo tiempo sirviera para mover un poco el cuerpo".

Luego de años de aprendizaje, Patricia Samayoa, ahora instructora de Tai Chi, dice: "Para mí es una filosofía y una práctica de vida que tiene que ver con el complemento de las cosas, de la humanidad, como el día y la noche, el sol y la luna. Genera un relajamiento físico y mental maravilloso".

Ella explica que el primer paso es aprender a concentrarse y meditar, para luego pasar a la parte marcial, que constituye una danza en la que cada movimiento representa un ataque y una defensa. Otra de las virtudes es que se desarrollan la sensibilidad y la confianza que, poco a poco y con la práctica, generan un conocimiento del control que en la vida cotidiana contribuye a saber cómo actuar en determinadas situaciones.

 

Beneficios para nosotras

Las entrevistadas coinciden en que la práctica del Tai Chi es una alternativa que permite apropiarse y conocer cada una de las partes del cuerpo; plantea la posibilidad del autocuidado y de acabar con ese temor que produce la idea de sobarse cuando algo duele.

Con la vida de ajetreo, de doble o triple jornadas de trabajo y presión que llevan las mujeres, Patricia considera que estos ejercicios contribuyen a reconocer las tensiones y aprender a controlarlas, ayudan a tener estima por el cuerpo, a valorarlo y cuidarlo. Menciona que por medio de las técnicas se obtiene relajación y con la práctica se logra confianza y seguridad.

Aunque sin avalar porcentajes, el informe "Guatemala: Desarrollo Humano, Mujeres y Salud 2002" reconoce que en las áreas urbanas las mujeres tienen jornadas más largas que los hombres y dedican menos tiempo que ellos al esparcimiento. Un estudio de la Pastoral de la Tierra de la Arquidiócesis de Los Altos afirma que en las zonas rurales las niñas y jóvenes trabajan en promedio entre tres y cinco horas más que los niños y jóvenes, en tanto las adultas laboran entre seis y ocho horas más que sus compañeros de vida.

Desde el punto de vista feminista, Paula menciona la importancia de recurrir a los planteamientos orientales para reivindicar el derecho a estar sanas, ya que la medicina occidental difícilmente abre esa posibilidad tal y cómo está planteada, sobre todo en nuestro país, donde no responde a las necesidades integrales de salud. Al respecto comenta: "Se nos enseña que estar bien es no estar enfermas; por eso toda la parte de autocuidado de nuestra salud está ausente".

Es importante rescatar la disciplina de concentración que se adquiere, que puede significar una mejor organización en la vida cotidiana y así proporcionar tranquilidad y relajación, enfatiza la psicóloga.

 

Es diferente al otro lado del continente

Hace alrededor de 50 años, el gobierno comunista chino promovió un plan diseñado para el fortalecimiento físico y mental de sus habitantes. Se estableció que los centros educativos y lugares de trabajo debían proporcionar a las personas al menos media hora para la meditación y el descanso corporal.

Según recuerda el maestro Jo, en los sitios al aire libre, antes de incorporarse a la rutina, la gente se detenía un momento para ejercitarse; era una actividad colectiva para promover la disciplina y el orden. En la actualidad, esto ya es un hábito y es común ver en los parques grandes grupos meditando y practicando las danzas.

Por el contrario, en Guatemala el relax es para después.

Así que si al final del día buscás un espacio para salir del estrés que produce el medio en que vivimos, una alternativa puede ser la práctica del Tai Chi. Vale la pena, después de tanto trajín, dedicarnos unas horas y cargarnos de energía para llevar la vida un poco mejor.

 

* "Tai Chi Chuan, un camino hacia la salud y la armonía", Ferran Tarrago, 1997.

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Las otras fechas de diciembre

María Dolores Marroquín, guatemalteca, socióloga feminista

 

¿Qué se asocia con diciembre? Navidad, compras, regalos, convivios, compras, tamales, compras, abrazos, compras, arbolitos, luces y, al final, compras.

También es el mes en que termina el año y se acostumbra pensar en lo que hiciste, hacer un balance y pedir deseos o soñar con situaciones mejores para el próximo año. Está el ritual de las uvas: el 31 de diciembre te comés una por cada mes y, por supuesto, pidiendo 12 deseos.

"Diciembre me gustó pa'que te vayas...", dice una canción, y creo que se adapta muy bien si vemos este mes desde otra perspectiva: la precaria situación de los derechos humanos en Guatemala. Que se vaya el mal y venga la salud.

¿Sabías que en diciembre se conmemoran cuatro cosas muy importantes? Te invitamos a ver este mes desde otra óptica.

 

1 de diciembre: Día Mundial de la Lucha contra el Sida

Esta conmemoración surge por un llamado a la Cumbre Mundial de Ministros de Salud (Londres, 28-I-1988). Desde entonces ha recibido el apoyo de diversas organizaciones, Estados y organismos internacionales que unen esfuerzos para visibilizar la problemática relacionada con la epidemia del VIH/sida.

En nuestro país, los departamentos más afectados son Guatemala, Retalhuleu e Izabal. Según el Proyecto Acción SIDA de Centroamérica (PASCA), el 74 por ciento de los casos de sida corresponde a hombres y el 26 por ciento a mujeres. Las relaciones sexuales son la vía de transmisión del virus en el 86 por ciento de los casos, en tanto el 4 por ciento se da de la madre a su bebé y el 1 por ciento por transfusiones con sangre contaminada.

Frente a estos hechos, de acuerdo a una encuesta* realizada en el 2003 sobre la opinión de la población acerca del sida, si bien hay un reconocimiento a la importancia de la información y del necesario papel del Estado en la tarea prevención y tratamiento, se puede notar que la mayoría de personas condena el comportamiento y/o a quienes viven con el VIH.

Una mayoría afirma que los empleadores deberían tener el derecho de pedir prueba del sida. El 54 por ciento opina que las personas que viven con el VIH no deben tener acceso a lugares públicos, el 59 por ciento dice que las niñas y los niños con sida deberían recibir clases aparte y el 56 por ciento considera que "Dios castiga a homosexuales y prostitutas por su forma de vivir".

Todos estos comentarios reflejan la visión castigadora y enjuiciadora de nuestra sociedad. Una visión discriminatoria y moralista que pone una nube de sanciones frente al problema de la desinformación y la falta de conocimientos sobre cómo vivir nuestra sexualidad y las posibilidades de contagio.

Como una forma de conmemorar y visibilizar el agudo problema, cada año se hacen diversas actividades. El pasado 30 de noviembre se realizó en la ciudad capital el "Recorrido por la vida" a beneficio de la Clínica Luis Ángel García, de la Asociación de Salud Integral (ASI). El nombre de la clínica es el de un hombre que vivió con VIH y promovió la realización de grupos de autoayuda con personas en su misma situación. Esta clínica apoya a quienes viven con el VIH y se encuentra en el Hospital General.

Mientras sigamos pensando que en esta batalla por la vida hay "buenos" y "malos", "puros" y "sucios", no se podrá tomar en serio la prevención del VIH/sida, la cual empieza por que cada persona se asuma responsable de su cuerpo y su vida y de esta manera contribuya a detener la epidemia.

Sin embargo, el tratamiento del sida no es sólo cuestión de clínicas; también es una situación de vida que requiere respeto y cariño. No implica tratos diferenciados o discriminatorios. Significa aceptar a las personas que viven con este virus y apoyarlas en su lucha diaria para que vivan felices.

 

3 de diciembre: Día Internacional de las Personas con Discapacidad

Fue instaurado en 1993, cuando la Asamblea de las Naciones Unidas aprobó las normas uniformes sobre igualdad de oportunidades para las personas con discapacidad. Estas normas fueron la base para que los Estados Miembros legislaran sobre la materia.

En el caso guatemalteco, el documento sirvió para que el Congreso de la República creara el Decreto 135-96, Ley de Atención a las Personas con Discapacidad, que contiene disposiciones arquitectónicas para facilitar la movilidad de quienes enfrentan problemas de locomoción, así como otras orientadas a la colocación para trabajos, el establecimiento de seguro de salud y condiciones para educación y empleo.

 

10 de diciembre: Día Internacional de los Derechos Humanos

Esta fecha conmemora la firma de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el 10 de diciembre de 1948 por la Asamblea General de las Naciones Unidas, en el marco de la Segunda Guerra Mundial. Para numerosos pueblos es la forma de decir: ¡Estamos vivos y no es suficiente: queremos vivir bien!

Hay quienes se preguntarán: "¿y qué tengo yo que ver con eso?" ¡Mucho! Los derechos humanos son las garantías que nos hacen vivir bien, ya que todas las personas deseamos vivir con tranquilidad, con salud, educación, vivienda, recreación, posibilidad de expresar nuestra cultura, de movernos libremente, en fin, de ser y no sólo hacer cosas.

Entonces, este 10 de diciembre démonos el chance de soñar con el tipo de vida que queremos y juntemos nuestras voces y esperanzas con otras personas y organizaciones que buscan lo mismo: el respeto a los derechos humanos.

 

29 de diciembre: Séptimo aniversario de la firma de la paz en Guatemala

Hace siete años se firmaron los Acuerdos de Paz, los cuales contienen una serie de compromisos para hacer más vivible este país.

Si sumamos las conmemoraciones de este mes: derecho a vivir con salud, a gozar de oportunidades -independientemente de tus capacidades y aptitudes-, a ser -sin importar tu ideología- y a tener la posibilidad de disfrutar de tus derechos, tendremos un resumen de lo que debiera ser la paz. Porque la paz no es únicamente un conjunto de acuerdos macroeconómicos y políticas públicas, ni sólo el cese a la guerra. La paz es poder estar en paz y en armonía contigo misma/o y con el resto de la sociedad. Eso sólo lo lograremos viviendo con dignidad.

 

* Percepción sobre el Sida en Guatemala. Encuesta de opinión pública en Centroamérica 2003 (CID Gallup). Visto en la página del Proyecto Acción SIDA de Centroamérica (PASCA) en Internet: www.pasca.org

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Movida departamental

 

Resultados electorales: Ocho alcaldesas y 15 diputadas

En las pasadas elecciones fueron elegidas sólo ocho alcaldesas en los municipios de San Pedro Yepocapa, Chimaltenango; San Cristóbal, Totonicapán; Retalhuleu y San Felipe, Retalhuleu; Melchor de Mencos, Petén; Ocos y San Pablo, San Marcos; y Tactic, Alta Verapaz. Cinco más en comparación al proceso electoral anterior.

Según Inforpress Centroamericana, estas ocho mujeres electas figuraron entre 70 postuladas por diferentes partidos políticos y comités cívicos en el total de corporaciones municipales (331).

Once de las 15 congresistas que llegarán al Congreso (2004-2008) son del listado nacional, distrito metropolitano y Guatemala. Las cuatro restantes, todas pertenecientes al Frente Republicano Guatemalteco (FRG), representarán a los departamentos de Petén, Quiché, Chimaltenango y Escuintla.

 

Izabal

Gestores muy activos

Mujeres y hombres de las comunidades ladina, q'eqchi', garífuna e hindú de Livingston se capacitan como gestores culturales. Éste es uno de los proyectos impulsados por la Fundación Balabala, que desde hace cuatro años trabaja para mejorar las condiciones de vida de la población local.

Cada 15 días, dos gestores realizan encuentros en distintas comunidades y facilitan temas con enfoque de género sobre derechos de los pueblos indígenas, desarrollo urbano y rural, descentralización, poder local y globalización, entre otros.

La Fundación Balabala también ejecuta actividades dirigidas a grupos de mujeres, tales como proyectos productivos de panadería y repostería, elaboración de champú y farmacias comunales. Actualmente trabaja en el diseño de un proyecto que aborde la problemática del VIH/sida en el municipio.

 

Chimaltenango

Derechos laborales de niñez y juventud

El Centro de Estudios y Apoyo al Desarrollo Local (CEADEL) presta acompañamiento a niñas y jóvenes trabajadoras de cinco municipios de este departamento. A través del proyecto Prevención del Trabajo Infantil y Protección del Trabajador Adolescente, la institución brinda formación social, capacitación técnica y asesoría a 23 jóvenes que laboran en empresas agro exportadoras y a 17 en casas particulares.

Gladis Gidia Marroquín, coordinadora del proyecto, afirma que a través del acompañamiento a niñas y adolescentes trabajadoras indígenas han resuelto conflictos laborales por la vía conciliatoria.

CEADEL además promueve actividades culturales y recreativas, para que las trabajadoras puedan acceder a momentos de entretenimiento, como un festival de juegos tradicionales en el municipio de Parramos y convivios navideños en otras localidades.

 

Quetzaltenango

Familias ocupan dos fincas

Ante la incapacidad del Estado guatemalteco de garantizar la solución a problemas laborales en fincas cafetaleras y por el derecho a la tierra, más de 200 familias ocuparon la Hacienda La Merced y la Finca María de Lourdes, en Génova Costa Cuca.

La decisión fue tomada por mujeres y hombres de la Unidad del Movimiento Campesino Génova Flores, después de agotar todos los recursos por la vía legal sin que sus esfuerzos -que suman 10 años- hayan dado resultados. Ninguna institución obliga a los empleadores a pagar los salarios y prestaciones laborales que deben a sus trabajadores por más de cinco millones de quetzales.

Rosalina Gómez, ocupante de la Hacienda La Merced, dijo: "Estamos aquí porque vemos a nuestros hijos morir de hambre y nadie cumple la ley ni pone atención a nuestros problemas".

Según esta organización regional, que forma parte de la Plataforma Agraria, sus acciones gozan de legitimidad porque están amparadas en la Constitución de la República, el Convenio 169 de Organización Internacional del Trabajo y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Estos últimos fueron suscritos por Guatemala y resguardan derechos humanos como la vida, la alimentación y el trabajo.

 

Guatemala

Fiscalía de la Mujer en Villa Nueva

En el 2002 el Ministerio Publico (MP) de Villa Nueva reportó 2,690 denuncias de violencia contra mujeres; en los cinco primeros meses de este año había recibido similar cantidad. Ante tal situación, la Comisión de Género y Violencia Intrafamiliar inició gestiones para la instalación de la Fiscalía de la Mujer en este municipio.

Inaugurada hace poco más de tres meses con el apoyo de operadoras y operadores de justicia y del MP de Guatemala, la Fiscalía de la Mujer en Villa Nueva ha atendido un promedio de 300 casos por mes.

Desde su fundación, la Comisión de Género y Violencia Intrafamiliar ha impulsado campañas de divulgación a través de los medios de comunicación del lugar. También realiza talleres con temas de género y maltrato infantil, entre otros. Para el 2004 esperan que mejoren los servicios que presta el Juzgado de Familia y contar con un médico forense. (Con información de Patricia Herrera)

 

Varios departamentos

Conmemoran 25 de Noviembre

En el marco del Día Internacional de la No Violencia contra las Mujeres, el Foro Nacional de la Mujer  y varias organizaciones sociales realizaron diversas actividades. En Quetzaltenango llevaron a cabo una exposición de murales, un concurso de oratoria y un foro sobre intervención institucional para prevenir, sancionar y erradicar de este tipo de violencia. Un taller sobre los derechos de las mujeres y la presentación de un diagnóstico sobre la situación de violencia que vive la población femenina fueron organizados en Chiquimula.

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