~laCuerda~ No. 61 - Guatemala, octubre del 2003

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laCuerda

Una mirada feminista de la realidad

 

Año 6, No. 61

Guatemala, octubre/2003

 

ELECTORAS, CANDIDATAS, OBSERVADORAS...

 

editorial

Esta boca es nuestra

entrada

         Caminos feministas para construir y fortalecer la democracia (María Dolores Marroquín)

         Sumario noticioso

         Paula, lamentamos tu pérdida

la médula

         Acción política: ¿Para qué y cómo? (Carolina Escobar Sarti)

         Apuntes de dos planes de gobierno (Andrea Carrillo Samayoa)

         Nineth Montenegro, política de trayectoria (Anamaría Cofiño K.)

         Rina Sanchinelli, convencida solidarista (Wendy Santa Cruz)

         Día Mundial de las Mujeres Rurales

vida

         Lin Valenzuela: Breve recuento de su vida (Andrea Carrillo Samayoa)

entrevista

         Candidatos conservadores (Wendy Santa Cruz)

la paseante

         No, las prostitutas de la línea no van al gimnasio (Rosina Cazali)

         Georgina (Andrea Aragón)

         Enraizada

femina sapiens

        Periodistas y políticas de la Guatemala del siglo XIX (Luz Méndez de la Vega)

esta boca es mía

         Dime quién te paga y te diré para quién gobiernas (Iduvina Hernández)

         Los rostros de las mujeres de La Colina (Jacqui Torres)

         La mujer del concejo (Alba Cecilia Mérida)

         Elogio de la puta (Ramón Urzúa Navas)

         ”Lady” Zury visita Ixcán (Revista Quiubo)

aquí y ahora

         Por la vida de las mujeres, ¡ni una muerte más!

         Asesinatos contra mujeres aún sin castigo (Sonia Pérez)

         Ellas opinan (Magda Hernández)

         Falta criterio, falta el toque humano (Virginia del Águila)

         Periodistas se reúnen (Andrea Carrillo Samayoa)

         ¿Cómo está mi salud mental? (Marco Antonio Garavito Fernández)

         En recuerdo a Xabier Gorostiaga (Eugenio Incer)

movidas electorales

         Candidatas municipales y distritales (Ledy Orantes)

         Se preparan para elecciones

 


Editorial

Esta boca es nuestra

 

La palabra es una de las armas femeninas por excelencia. Con las palabras educamos, enseñamos, construimos. Somos las artífices históricas de las lenguas, reproductoras de la tradición oral, transmisoras del idioma materno.

En el mundo, la mayoría de mujeres no hace uso de su derecho a hablar; lo hace a medias o en un ambiente hostil. Sienten vergüenza, temor, se cubren con sus rebozos y apenas se expresan en susurros. Y es que la opresión todavía las mantiene sometidas a costumbres patriarcales que se imponen con demasiada poca dulzura.

En laCuerda decidimos darles lugar a las voces de las mujeres, es decir, abrir este espacio para que se hicieran escuchar todas, las del campo y la ciudad, las jóvenes y las más vividas, las académicas y las iletradas. El resultado ha sido una colección de publicaciones que han cubierto temas que van desde lo personal hasta lo político, pasando por otros lugares simbólicos. En esta marcha nos han acompañado no pocos hombres, unos más allegados que otros, pero todos con un espíritu de colaboración que sinceramente agradecemos.

Por más de cinco años hemos mantenido estas Cuerdas de territorio liberado con el fin de exponer conocimientos, ideas, sentimientos que ayuden a la humanidad a superar las confrontaciones, la violencia e injusticia. Creemos firmemente que es básico entablar diálogos, discusiones, críticas. Construir la democracia pasa forzosamente por la práctica comunicativa seria, racional y abierta. Si no decimos la verdad, mentimos. Si callamos, otorgamos. Así que nuestra opción es transmitir al público todas aquellas imágenes que contribuyan a sensibilizar sobre la situación social, a hacernos conscientes del papel que allí jugamos y, finalmente, a formular los posibles caminos que tendremos que recorrer para alcanzar una armonía que nos permita convivir en paz y con dignidad.

Éstos son objetivos grandes, de largo plazo, pero que poco a poco van estando más cercanos. En estos años de trabajo continuado, hemos inquietado algunas mentalidades que yacían en la inercia. También hemos sembrado la curiosidad y la necesidad de aprender. Quizá en números sean pocas las personas que han sido influenciadas, pero con ellas nos damos por contentas. Cuando una joven estudiante se acerca y nos dice cuánto le gusta laCuerda, o una señora de sectores populares la llega a solicitar, sentimos con orgullo que vamos bien.

Ahora que los discursos se han vaciado de contenido y las palabras se utilizan con significados futiles, hablar en voz alta y decir lo que pensamos y sentimos marca una diferencia, y es justamente eso lo que a algunos les molesta.

Todavía hay gente en este país que prefiere el silencio, las voces bajas, los secretos. No quieren que se canten las verdades tal cuales son. Ni oír ni intercambiar -- ése es su lema. Dejar las cosas como están, su opción.

Hemos confirmado y estamos convencidas que éste es un poder que, de ser usado para fines benéficos, engrandece, convierte en realidades los sueños, lleva más lejos de lo que se cree. Testigas y actrices de nuestro tiempo y lugar, usamos nuestro derecho a decir con la certeza que con ello contribuimos al desarrollo de una sociedad que ha sobrevivido sin libertad ni juicios propios.

Derribar los muros del silencio como lo hacen las intrépidas que se atreven a enfrentar la impunidad, la corrupción y la injusticia es una manera de estimular a la población para que por sus medios busque solución a sus grandes problemas. Llamarles por su nombre a los criminales es un acto temerario y valiente. Señalar lo que es incorrecto y abusivo es eliminar obstáculos y construir poder ciudadano. No es casual que muchas guatemaltecas estén manifestando su rechazo frontal a la candidatura del genocida general Ríos Montt. Estamos de acuerdo. No queremos más ríos de sangre ni montañas de muertos.

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Caminos feministas

para construir y fortalecer la democracia

María Dolores Marroquín, socióloga feminista guatemalteca

 

¿Por qué será que siempre que se acercan las elecciones es cuando en las conversaciones sale más el tema de la democratización, del tipo de gobierno que queremos y el que no tenemos? Me atrevo a afirmar que para la mayoría de la población la democracia se refiere a lo electoral, al traspaso de mando de gobierno y por lo tanto a una visión reducida del ejercicio ciudadano.

Para el movimiento de mujeres y las feministas, ésta es una preocupación permanente que se expresa a lo largo del trabajo de auditoría y propuesta que hemos venido desarrollando. Sin embargo, es importante reconocer que existen diversas visiones y adscripciones políticas y a veces partidarias.

Esta preocupación constante nos ha llevado a reflexionar y realizar acciones en varios sentidos. He aquí una breve descripción de tres de ellas.

 

Acuerdos entre mujeres

Éstos han sido diversas y muy importantes para construir el movimiento, pero cuando hablamos de conjuntar fuerzas para negociar candidaturas, allí la cosa se pone complicada. Para empezar, en muchas mujeres todavía hay una gran confusión entre el tipo de relación que debiera existir entre el Estado y la sociedad civil, y fundamentalmente entre tú -mujer consciente- y los partidos políticos. Por otro lado está el poco crédito que nos damos unas a las otras, pues no reconocemos liderazgos importantes ni nos gusta asumir que otras nos "representen". Esto, por supuesto, implicaría complicaciones si nos trazáramos como estrategia la promoción de candidaturas desde el movimiento.

Algunas experiencias interesantes que se han dado son aquéllas donde las mujeres luchan por sus espacios al interior de los partidos y hay un apoyo de las demás, incluso de las que no concuerdan con el partido que las postula. En el Sector de Mujeres, por ejemplo, para las elecciones del 99 había mujeres que participaban o simpatizaban con siete partidos políticos.

Esto nos lleva a otro tema: la construcción de alianzas estratégicas y de largo plazo que conllevan la construcción del sujeto político mujer, el cual implica una cohesión ideológica, filosófica y política que podría tener dos consecuencias:

        La creación de una fuerza política y social con la suficiente cobertura, claridad y posición para negociar, desde una postura sólida y consolidada, con diferentes fuerzas sociales, entre ellas los partidos políticos.

        La construcción de un partido de mujeres y para las mujeres, o bien un partido que desde su concepción tenga inmersos algunos principios feministas tales como: un plan de gobierno partiendo de un modelo de Estado y Nación en el que se den el reconocimiento y la inclusión de las demandas de las mujeres; distribución equitativa del poder y de las representaciones en todos los niveles y, por supuesto, un modelo humano y -pese a las dificultades- incluyente.

 

Alianzas con otros actores / sectores

¿Cuál ha sido la base de las alianzas con otros actores o sectores y con los partidos políticos? En la mayoría de las ocasiones algunas mujeres batallan desde adentro, fundamentalmente para que un listado de demandas y posiciones quede expresado en el plan de gobierno. En términos de alianzas estratégicas nos quedamos cortas. La historia nos dice que en muchas oportunidades sólo somos utilizadas y los partidos políticos -en este caso- apenas atienden algunos aspectos planteados por las mujeres. Podemos observar, por ejemplo, el número de mujeres candidatas y los lugares en que son postuladas: el primero es bajo y los segundos son menores en comparación con los ocupados por hombres. Pero esto no significa que la lucha de las mujeres por abrir espacios desde adentro sea infructuosa, si bien es desgastante y muy larga.

 

Alejamiento del sistema

Cuando observamos que los partidos no nos representan; que en realidad no hay opciones -porque ahora no hay partido en el que no haya corruptos, empresarios que desean mantener la situación de pobreza actual, cuando no militares-; que el movimiento de mujeres no tiene fuerza para negociar y la elección de la mayoría de la población reitera en el gobierno a grupos de poder que nos mantendrán en lo mismo, entonces de repente la abstención se convierte en la única alternativa. Después de todo, no queremos legitimar con nuestro voto un proceso "democrático de fachada". Pero la abstención también es una posición, porque no es dejar de votar por no salir a hacerlo, sino tiene un contenido y fondo políticos. Y hasta que no se convierta en posición reconocida socialmente y con una veta ideológica, no será considerada como una posición política frente al proceso político nacional.

 

Ante este panorama, ¿por dónde continuamos?

Lo cierto es que no nos quedaremos paradas y cruzadas de manos. La creación de conciencia de lo que pasa en nuestro bello país y lo que nos pasa a las mujeres es de nuestra incumbencia y por eso seguimos trabajando, cada quien desde donde está y hacia donde considera prudente y mejor hacerlo.

Y tú... ¿qué camino propones?

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Sumario noticioso

laCuerda

 

Un mejor futuro para ellas

Unas 30 mujeres que reciclan basura en el Relleno Sanitario de la Zona 3 se capacitan en un programa de plomería domiciliar, impulsado por la Asociación de Mujeres Universitarias y Naciones Unidas. Al culminar sus estudios formarán una pequeña empresa mediante la gestión de su patente de comercio individual. Éste es un plan piloto que posteriormente será puesto en práctica en distintas áreas marginales del país.

 

Acciones contra la impunidad

La Fundación Myrna Mack, junto a otras tres organizaciones de derechos humanos, lanzó una propuesta para que los candidatos presidenciales asuman la lucha contra la impunidad como política de Estado. La iniciativa plantea ocho puntos fundamentales, entre ellos: desmantelar los cuerpos clandestinos, respetar y proteger la independencia judicial, impulsar el esclarecimiento y sanción de los hechos del pasado y fortalecer el principio de legalidad.

 

Reclusas se profesionalizan

Unas 20 reclusas del Centro de Orientación Femenino (COF) reciben enseñanza universitaria para graduarse como licenciadas en Administración de Negocios e Informática, con el respaldo académico de la Universidad Galileo. La Ley de Redención de Penas establece que éstas pueden redimirse mediante instrucción y trabajo remunerado, siempre que tengan una duración mayor de dos años de prisión correccional.

 

Premian la excelencia periodística

Claudia Navas, editora de la Revista Amiga publicada por Prensa Libre, ganó el primer lugar del Galardón a la Excelencia Periodística por su artículo "Aborto, la palabra prohibida". El premio es otorgado por la Asociación Pro Bienestar de la Familia de Guatemala (APROFAM) a los mejores trabajos de prensa, radio y televisión acerca del tema mujer y salud reproductiva. La Red de Mujeres Periodistas en Guatemala recibió un reconocimiento por su labor de promoción en esta rama.

 

Abusos en subestación policial y cárcel

Mujeres detenidas en la subestación policíaca de Villa Nueva se quejan de acoso sexual por agentes de la misma. Jueces constataron que las instalaciones no son adecuadas y las personas permanecen recluidas allí hasta 15 días, son golpeadas y violadas por otros reclusos.

La Procuraduría de Derechos Humanos (PDH) denunció que en la cárcel de Escuintla se cometen abusos contra mujeres, niñas y niños que visitan a sus familiares. La PDH verificó que agentes del Sistema Penitenciario y policías registran a las mujeres con guantes de uso quirúrgico, utilizándolos más de una vez con distintas personas.

 

Una transición agotada

La Asociación para el Avance de las Ciencias Sociales (AVANCSO) publicó un análisis acerca de la transición hacia la democracia en el país. En éste evalúa la gestión del gobierno del FRG, el cual -asegura- ha colocado a Guatemala en la crisis actual. Señala que dicha situación es producto de cómo ha sido conducida la transición, desde 1985, por cada uno de los gobiernos, de los cuales enumera sus debilidades y falta de voluntad política. La institución sugiere, a los distintos movimientos sociales, ver la crisis como oportunidad y plantea algunas necesidades que deben satisfacerse para construir cambios profundos.

 

Reporte de violencia

En septiembre, 64 mujeres fueron víctimas de violencia y accidentes. Seis quedaron heridas en intentos de homicidio. Catorce aparecieron asesinadas, algunas con señales de tortura, mutilaciones, tiro de gracia o violación. Dos fueron secuestradas e igual cantidad sufrió intento de rapto. Una fue asaltada, dos amenazadas y cuatro están desaparecidas. En accidentes fallecieron 13 y 20 quedaron lesionadas.

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Paula querida...

 

Tus amigas y colegas de laCuerda lamentamos

la muerte de tu hermano Renato.

Te acompañamos en tu dolor con solidaridad.

Contá con nosotras siempre.

 

 

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Acción política: ¿Para qué y cómo?

Carolina Escobar Sarti, guatemalteca, feminista, escritora y periodista

 

Tradicionalmente, la política ha sido "cosa de hombres". El patriarcado ha determinado que la esfera privada es el espacio ideal "natural" del género femenino, mientras el ámbito público es el lugar donde los hombres construyen ciudadanía por medio de su participación política. Los movimientos de mujeres alrededor del mundo saben que transformar esta realidad implica que nosotras nos volvamos políticamente conscientes de ser mujeres. Pero ¿para qué participar? y ¿cómo lo hacemos?

Las mujeres participamos para redimensionar los espacios que históricamente le han sido otorgados a cada género, lograr que nuestras acciones políticas sean afirmativas y provoquen cambios en las relaciones de dominación-opresión y apropiarnos de esos espacios de participación con el fin de generar agendas que incluyan las demandas y propuestas de las mujeres.

El ámbito de nuestra participación no incluye únicamente a los partidos políticos; abarca al Estado como un conjunto de instituciones sociales, ideológicas, jurídicas, políticas, económicas, académicas, culturales y de toda índole. Es allí donde las mujeres, en nuestra calidad de entes políticos, podemos hacer planteamientos y participar activamente en la transformación de las relaciones de poder existentes en la sociedad. Pero ¿cómo participamos? ¿De dónde vienen nuestros planteamientos? ¿Todas participamos de la misma manera?

Obviamente no. Cada una se involucra según su experiencia vital, su estatus socioeconómico y cultural, su postura ideológica. Aunque participar es la única forma de reconceptualizar las relaciones de poder entre los géneros, sabemos también que las mujeres participamos desde diversos enfoques y posturas. Siendo así, no podemos meter bajo la misma sombrilla a feministas, conservadoras, neoliberales, antineoliberales, pensadoras de izquierda, defensoras de la derecha, indígenas, ladinas, etcétera, etcétera.

Toda participación de las mujeres fuera del ámbito privado implica necesariamente una transgresión y transformación del orden patriarcal establecido. Es en este rompimiento donde situamos la dimensión política de la participación femenina. Pero, como ya señalamos, no todas nos involucramos por iguales razones, con las mismas intenciones, ni desde los mismos niveles de conciencia de género.

Es posible que una feminista de izquierda y declarada antineoliberal considere que su conciencia de opresión y explotación puede ser convertida en un fenómeno colectivo capaz de transformar la realidad, y en ese sentido se perciba como una revolucionaria. Su participación llevará implícitos conceptos como igualdad y justicia social en el centro de sus planteamientos y será una fervorosa creyente de que las relaciones de poder deben cambiar. Por todo lo anterior, seguramente estará vinculada a movimientos sociales de base, más que a iniciativas de cúpulas sociales, económicas, religiosas o políticas.

También puede ser que una mujer no feminista, de derecha y de pensamiento neoliberal considere indispensable mantener el estatus vigente porque, según ella, la opresión, explotación, exclusión y desigualdad sólo existen en las mentes de quienes así lo creen. Esta mujer participará primordialmente para fortalecer su propia individuación y competir con hombres y otras mujeres que valoran al "homo economicus" como la variable central de sus vidas. Será la interlocutora ideal de los grupos de poder y posiblemente apoyará el sostenimiento del orden social, religioso y jurídico existente. Sin duda encontrará más puertas abiertas que las más "rebeldes".

Las descripciones anteriores se quedan cortas y son muy rígidas. Entre ellas hay un amplio abanico de variables de participación femenina. En la política partidaria guatemalteca encontramos ladinas o indígenas (en menor cantidad) que han accedido al poder desde sus demandas de justicia y han permanecido en los espacios públicos gracias a una sólida e inquebrantable presencia. Mujeres que no entraron por la puerta de la política partidaria, sino por la puerta de la denuncia; no sabían nada de feminismo o género, carecían de una ideología definida que las amarrara a determinado grupo, no tenían formación académica alguna. Y ahora son puntos de referencia necesarios en la historia de las guatemaltecas.

Con todas las diferencias que podamos tener, las mujeres estamos ganando experiencia y empezando a comprender que podemos hacer pactos para la igualdad, desde nuestras diferencias. En términos de una participación político-partidaria, convendría observar el ejemplo de las recién electas diputadas mexicanas que, salvando sus diferencias de filiación, han hecho un frente común a favor de todas las mexicanas.

Al patriarcado le convenimos divididas, pero a nosotras nos conviene desandar los caminos trazados y accionar en unidad.

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Apuntes de dos planes de gobierno

Andrea Carrillo Samayoa, laCuerda

 

Un plan de gobierno contiene las estrategias que determinado partido llevará a cabo si llega a ganar las elecciones, el cual debe tomar en cuenta las necesidades de la población que aspira a representar, explicó Arnoldo Villagrán, de Incidencia Democrática. Por ejemplo, cómo resolver la mala distribución de la riqueza, garantizar el acceso al trabajo y a los servicios públicos, hacer realidad los derechos de las mujeres, etcétera.

Para algunas agrupaciones políticas, los Acuerdos de Paz constituyen una agenda de nación que sirve de base para desarrollar un plan de gobierno. Los partidos de derecha defienden los postulados neoliberales de libre mercado como marco general de sus propuestas. Diseñan sus iniciativas y, dependiendo de cuál sea su ideología, proponen medidas ya sea para fortalecer el Estado o bien reducir sus funciones.

Villagrán explica que los grandes partidos en Guatemala son representantes de la oligarquía, los industriales y empresarios o los nuevos ricos vinculados al crimen organizado. Para desarrollar un plan de gobierno -precisa- se necesitan cuadros, especialistas, políticos y técnicos, no sólo gente leal al partido, porque se requieren capacidades para hacerlo realidad.

Con el propósito de conocer rasgos de dos planes de gobierno, conversé con políticas de amplias experiencias de vida contrastantes entre sí: la ex comandanta "Lola", Alba Estela Maldonado (AEM), y la ex canciller Maritza Ruiz de Vielman (MRV).

La primera, quien aspira a ser diputada, durante dos décadas vivió en las montañas como militante de una organización armada. Fue responsable de los equipos de formación y organización del Ejército Guerrillero de los Pobres, uno de los cuatro grupos que formó la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG). En el proceso electoral pasado, dicho partido, junto con el Frente Democrático Nueva Guatemala (FDNG), la UNID y Desarrollo Integral Auténtico (DIA), elaboró el Programa del Gobierno Democrático para la Paz, el Desarrollo y la Nueva Nación 2000-2004.

La segunda, abogada con 30 años de experiencia, ha sido asesora de cinco gobiernos en temas de comercio exterior. De manera casual, uno de los partidos mencionados, el DIA, en alianza ahora con el Partido Liberal Progresista (PLP), la postula como candidata a la vicepresidencia de la República.

 

Apuesta general

AEM: "Nuestra posición es anti-privatización y anti-neoliberal. La propuesta de gobierno va dirigida a toda la ciudadanía, pero específicamente a la población desposeída, a la gente que no ha tenido oportunidades. Uno de los objetivos políticos de la URNG es trabajar en función de los Acuerdos de Paz y buscar alianzas para el cumplimiento de los mismos. El propósito es retomar su espíritu, porque contienen transformaciones para construir una Guatemala más equitativa, con justicia social, incluyente, donde se incorpora al concepto de nación la riqueza de los pueblos indígenas. Tales compromisos son una propuesta concreta y de mayor consenso en el país; no son los acuerdos de la revolución guatemalteca".

 

MRV: "Nosotros traemos una visión nueva de Estado. La demanda se genera desde la base de la comunidad y el gobierno sólo es el facilitador. Estamos planteando una visión integral del país. Hay que buscar una integración en la que todos los factores se completen de manera armónica. Es importante descentralizar para llevar el desarrollo y la inversión al resto del país. La idea básica es un proyecto integral que va a descentralizar y desconcentrar. Vamos a tener una estructura de gobierno donde se van a sentir incluidos todos. La inversión, con una mística de servicio, va a hacer fluir el desarrollo; se puede orientar. El Estado nunca debería sustituir la actividad privada".

 

Demandas de la población femenina

AEM: "Un aspecto fundamental en nuestra propuesta es que las mujeres tengan derecho a la propiedad y copropiedad de la tierra; además, facilidad para acceder a créditos en condiciones favorables. Es necesario que ellas participen en el diseño y supervisión del cumplimiento de las políticas públicas. Planteamos que las organizaciones de mujeres estén en los consejos de desarrollo sin necesidad de tener personalidad jurídica, porque a la fecha eso es una traba que impide que sus grupos sean reconocidos".

 

MRV: "Pensamos llevar a las mujeres a los puestos donde se hará el diseño del país; vamos a ponerlas a dirigir proyectos, se les darán espacios de responsabilidad y mando. La tecnología les va a brindar acceso a los servicios. Vamos a crear redes de comunicación y equipos en todos los municipios. Se les dará el protagonismo equivalente a lo que ellas hagan. Yo confiaría que después de cuatro años pueda decirles que les he cumplido porque tuvieron acceso a las oportunidades y a una vida digna".

 

Servicios públicos

AEM: "Proponemos una reforma educativa con equidad, que empiece a combatir los patrones machistas. La concepción nuestra es de la universalización de la educación pública, laica y gratuita, porque es un principio. La educación pública tiene como elemento fundamental crear ciudadanos y trabajadores, en tanto la privada forma sólo tecnócratas. La salud también debe ser universal y gratuita. Los derechos reproductivos inician desde el nacimiento, dentro del aspecto prenatal hasta la tercera edad. Incluimos la prevención de enfermedades infectocontagiosas, así como aspectos de maternidad y paternidad responsables, porque esto en particular es una dificultad para las mujeres".

 

MRV: "La salud y educación son factores esenciales que pueden llevarse a distancia a través de la tecnología y así contribuir a hacer más pequeña la brecha que existe en cuanto al acceso a servicios entre el área rural y la capital. Lo que nos puede hacer iguales es la tecnología. Con respecto a los derechos reproductivos, es un tema delicado; hay ciertas sensibilidades de orden religioso, cultural e histórico. Lo que no se quiere es violentar la individualidad y creencias de nadie; no se podría hacer de forma obligatoria porque en la Constitución está consagrado el derecho a la vida".

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Nineth Montenegro, política de trayectoria

Anamaría Cofiño K., laCuerda

 

La activista

Cuenta Nineth Montenegro que hizo sus primeros tanes en Educación Media, siendo estudiante de Belén. Pertenece a una generación de luchadoras sociales que desde entonces participaba en política. En la universidad se incorporó a la Asociación de Estudiantes de Derecho (AED) y fue colaboradora del grupo FRENTE.

Con la desaparición de su esposo, Fernando García, cargando con el dolor a cuestas pero dispuesta a hacer todo por encontrarlo, se unió a otros familiares de desaparecidos. Conformaron el Grupo de Apoyo Mutuo, organización que desde los años 80 ha luchado por dar con el paradero de sus seres queridos. "Después de 14 años tuve que hacer un alto. Sentía que había mucho que podía hacer, que mi vida podía ser útil en otro escenario".

 

La militante

"En 1996, cuando los Acuerdos de Paz estaban por firmarse y se daba por concluido el periodo de guerra, era lógico que teníamos que crear un instrumento que sirviera para incidir en el Estado. Con el Frente Democrático Nueva Guatemala llevamos seis diputados al Congreso, pero no estructuramos un proyecto de futuro. Fue un error no haber construido independencia, autonomía. Entonces se funda la Nueva Guatemala. Llevamos nueve diputados, sólo yo mujer".

Hace un breve análisis de la izquierda guatemalteca, de sus fortalezas y debilidades, y concluye con la necesidad de crear un instrumento verdaderamente democrático, un partido plural, con mujeres, jóvenes y gente de distintos orígenes sociales.

 

La diputada

En el Congreso, Nineth ha trabajado intensamente por transparentar el gasto público. Ella considera que es fundamental reorientarlo hacia las necesidades básicas como educación, salud, vivienda. Al hacer un balance de esa experiencia dice: "Haber sido diputada me ha dado la oportunidad de conocer diversas corrientes políticas e ideológicas. He aprendido cosas muy interesantes, sobre todo la necesidad de un Estado fuerte. Ha habido desgaste, pero también hay un reconocimiento a lo que se ha hecho".

Entre otras, dice que urge una Ley de Cuotas para la participación de las mujeres, porque los partidos son antidemocráticos y nada incluyentes. Agrega: "...nunca lo van a hacer hasta el día que por ley los obliguen a salir a buscar mujeres". También insiste en la importancia de hacer una reforma integral a la Ley Electoral y de Partidos Políticos, que permita profundizar la democracia interna de las organizaciones, que les dé más vida a los comités cívicos, "que permita que la gente pueda elegir, no sólo votar".

 

Sobre el proceso electoral

Considera que "la contienda electoral es atípica por la dispersión partidaria. Se han hecho y deshecho proyectos. Los partidos son más bien vehículos electorales, no organizaciones fuertes. Preocupa que las campañas estén basadas en un 'bluff' publicitario, sin proyectos". Agrega que hay muchas dudas en torno al proceso electoral, porque "se está comprando el voto, ése es un fraude descarado".

Con respecto a los posibles resultados, Nineth Montenegro piensa que al menos en el próximo Congreso no habrá una aplanadora, aunque sí existe el riesgo de que varios militares lleguen a diputados. Concluye diciendo que, de haber un fraude, sería necesario levantarse y no aceptarlo.

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Rina Sanchinelli, convencida solidarista

Wendy Santa Cruz, laCuerda

 

La solidarista

Rina Sanchinelli, guatemalteca de 40 años, declara que ha promovido el solidarismo desde que salió de la universidad. Fue cofundadora de Unión Solidarista Guatemalteca en 1986 y directora ejecutiva hasta diciembre del año pasado. A dicha entidad la define como una cámara a la que están afiliadas asociaciones de trabajadores y empresariales.

"Es un movimiento obrero-patronal que promueve el desarrollo económico de los trabajadores para que, teniendo un poco más de plata y más organización, puedan disminuir el costo de la vida y elevar su ingreso, tener unidades excedentes, etcétera", explica la aspirante a diputada, quien como columnista de Siglo Veintiuno aseguraba que las modificaciones al Código de Trabajo del 2001 violaban la Constitución y la Declaración de Derechos Humanos.

En su opinión, el solidarismo es un principio universal que admite las diferencias con motivo del intercambio de servicios y -desde el punto de vista económico- promueve la capitalización, un país de propietarios, así como el ingreso fluido y permanente. La candidata considera que el solidarismo que se usa en la familia y la empresa también se tiene que aplicar en la sociedad.

Con base en los postulados neoliberales, ella asegura que "la forma adecuada para hacer cambios en el sistema que permitan salir de la pobreza es respetando el orden social, el derecho a la propiedad privada, el derecho a la herencia", entre otros.

 

La candidata

Aunque desde 1993 Álvaro Arzú, entonces líder del Partido de Avanzada Nacional (PAN), la invitó a ser postulada como legisladora, Sanchinelli decidió hacerlo por primera vez hasta el 2003. "Maduramos y vimos que podemos ser grupos de presión, porque quien tiene en sus manos hacer los cambios al sistema es quien participa en la gestión pública, sobre todo en el Legislativo", precisó.

De llegar al Congreso, indica, además de apoyar el plan de gobierno del PAN, impulsará su propia agenda legislativa que contiene varias propuestas planteadas por grupos de mujeres.

Sin aludir a la Ley para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia Intrafamiliar, manifiesta que una de sus propuestas es la revisión de leyes contra el maltrato a la niñez y a las mujeres. Otra es avalar reformas al Código de Trabajo con el objeto de mantener los derechos de las madres trabajadoras (lactancia, no despido por causa de embarazo), tipificar el acoso sexual como delito e incorporar a las empleadas de casa particular al seguro social.

Respecto a su propuesta legislativa en el renglón de salud integral de las guatemaltecas dice: "Hay que hacer una revisión a la Ley de Población y Desarrollo", tras anotar que la mujer debe tomar sus propias decisiones. Sin mencionar las principales causas de muerte materna ni la problemática social que representa el aborto en Guatemala, la entrevistada señala que es importante garantizar la salud reproductiva de las mujeres, pero también la vida desde su concepción. Al especificar esta postura, habla de la necesidad de hacer cambios constitucionales para incluir los derechos neonatales.

 

Temas de política nacional

Aunque no avala la medida de las cuotas por sexo en cargos de elección popular, Sanchinelli califica como "esencial que las mujeres se involucren en la política". En su caso, decidió participar en el PAN porque comparte su ideología, la cual ella misma contribuye a redactar y revisar.

La defensora del solidarismo avala la postura de sacar el ejército a las calles "el 14 a las 14 horas, hacer ajustes laborales y salariales a todos los trabajadores del Estado y quitar el derecho de antejuicio a todos los funcionarios públicos", tal como lo anuncia su candidato presidencial, Leonel López Rodas. Entre los aspectos a favor de empresarios, propone destinar 500 millones de quetzales para la reactivación agrícola: "Los agricultores, principalmente en el área del café, necesitan créditos sin intereses para poder dar un valor agregado al grano".

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Día Mundial de las Mujeres Rurales

laCuerda

 

Veinte grupos darán a conocer el próximo 15 de octubre, Día Mundial de las Mujeres Rurales, una agenda política que integra demandas a partir de las cuales buscan avanzar en el proceso de cambio del Estado y sociedad a favor de la plena participación, desarrollo y ciudadanía de la población femenina.

El propósito de estas agrupaciones es garantizar que continúen los procesos en marcha que benefician a las guatemaltecas y que todos los partidos políticos cuenten con una referencia clara de lo que ellas demandan.

En los puntos relevantes de esta agenda está el reconocimiento del trabajo doméstico no remunerado en el Producto Interno Bruto (PIB) y la incorporación de los enfoques de autonomía y desarrollo de las mujeres en las políticas públicas.

Al explicar la autonomía, detallan que este concepto reivindica la construcción gradual y progresiva de la calidad de sujetas de derecho con identidad, voz propia y capacidad de decidir y actuar en el plano tanto individual como colectivo y en los ámbitos socioeconómico, político y cultural.

Para esta alianza, en la cual figuran la Agrupación Madre Tierra y la Asociación Política de Mujeres Mayas Moloj, desarrollo es un proceso armonioso e integral de desarrollo humano en todos los planos de la vida, como personas y como colectivo.

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Lin Valenzuela: Breve recuento de su vida

Andrea Carrillo Samayoa, laCuerda

 

En Guatemala hay quienes asocian el término "clandestino" con el aguardiente fabricado de manera ilegal. Otras personas lo utilizan para decir: "Aguantá vos, según él, de clandestino andaba", refiriéndose a una persona que pretende pasar desapercibida para no saludar. En contraste, para cientos de mujeres y hombres en nuestro país significa años intensos dedicados a una causa con una forma de vida muy peculiar y peligrosa.

"Dejé los estudios universitarios y me desempeñé como auxiliar de contabilidad y asistente de dirección financiera en la Universidad Rafael Landívar. Ahí fui fundadora del sindicato que actualmente tiene 16 años de existencia. Ésa era una parte de mi vida pública. Al mismo tiempo, en otro lugar y con otro nombre, tenía tareas propagandistas".

"Fui radista y responsable de un centro de comunicaciones de las FAR (Fuerzas Armadas Rebeldes). Tuve que viajar a los frentes de guerra para coordinar tareas que garantizaran la información inmediata. En ese período de sindicalista y auxiliar de contabilidad estuve vinculada al movimiento revolucionario". Eso cuenta Lin Valenzuela, una mujer de 43 años, quien comenzó a participar políticamente en 1973.

 

Desde muy joven

"Tenía trece años cuando empecé. Mi relación era con comités de la Coordinadora de Estudiantes de Educación Media. Hasta el 78 participé con ese movimiento".

"Una de mis primeras motivaciones fue pensar en los niños tirados de la 18 Calle, tapados con periódicos por no tener casa. También porque vivía en la pobreza pero, sobre todo, observar que otras personas vivían en extrema miseria. Todo ello me dolía. Eso me impulsó y decidí luchar por que las cosas fueran distintas en Guatemala. Cuando inicié mis actividades políticas no tenía conciencia de género. Quería cambiar el país, pero no pensaba que las mujeres éramos discriminadas".

"Nací en la capital; vengo de un hogar donde mi madre era la jefa. Por ser mujer, me prohibía andar en la calle, pero yo lograba salir para reunirme con mis compañeros. Recuerdo que ella me decía: 'Usted nació para que la mantengan, con hambre pero que la mantengan. No debiera andar afuera metiéndose en cosas porque la van a matar'. Su temor se debía a que los espacios de participación política estuvieron férreamente cerrados. Cualquier atisbo de transformación significó para muchísima gente tortura y muerte".

"En la actualidad tenemos una concepción diferente del mundo, con prácticas y creencias distintas. Mi madre evangélica y yo marxista. Nos llevamos bien, nos queremos y me acepta. Para ella, soy una mujer extraña".

 

Maternidad revolucionaria

"En el movimiento revolucionario estás consciente de que te pueden matar. Traer hijos en esas condiciones es muy difícil. Sin embargo, lo enfrentamos colectivamente y tuvieron cuidados y cariño".

"Conciliar ese constante ir y venir, cuesta. Los veía por periodos porque estaban fuera del país. Después regresaba para cumplir con mis tareas revolucionarias".

"Se siente una triste pero también es posible compartir con ellos por qué se hacen las cosas y se quieren de esa manera. El ejercicio de la maternidad en la vida clandestina no es el tradicional. Es todo un desafío y se pagan consecuencias".

"Los hijos algunas veces reprochan que una no estuviera con ellos todo el tiempo, y eso duele. Recuerdo cuando mi hijo terminó la primaria. Por aplicado le dieron un diploma de honor. No pude llegar a tiempo porque estaba en una tarea. Él todavía lo recuerda".

"Me siento orgullosa de mis hijos e hija. Se formaron conscientes de nuestra realidad, organizados e independientes. Ahora tienen una vida y un pensamiento similar al mío".

 

De lo clandestino a lo público y legal

"Incorporarse a la vida legal del país en un sistema injusto y en condiciones adversas es un cambio drástico e impactante. Cuando se ha tenido una vida clandestina, no se tienen condiciones materiales y económicas creadas. A la hora de presentar currículo se tiene experiencia, conocimientos y habilidades, pero no están reconocidos en un cartón".

"Hay costos por ser de la URNG, por ser ex guerrillera. Nuestra militancia se critica y nos cierran espacios. Reincorporarse a una vida pública exige estudiar de manera autodidacta y formal, muchos esfuerzos y trabajar duro. Es un cambio drástico pero no difícil; forma parte de la lucha revolucionaria que continúa hasta que realmente haya transformaciones profundas".

 

Ahora, candidata a diputada

"Como en toda la sociedad guatemalteca, los revolucionarios no son la excepción al hablar de discriminación de género. Los compañeros confiaban que eran más razonables y acertados para tomar decisiones y para las acciones. Entre más grandes eran las responsabilidades, menos mujeres habíamos. Nosotras debíamos tener mucha persistencia, desarrollar habilidades y estar constantemente a la vanguardia; de lo contrario no podías avanzar ni ser reconocida para tomar decisiones".

"Las relaciones equitativas entre mujeres y hombres siempre han constituido un reto, no sólo dentro del movimiento revolucionario sino también dentro del partido. Por ello existe la necesidad de la política de equidad de género e implantar mecanismos para su cumplimiento. Ha sido un reto y una fortaleza para las mujeres de URNG. Realizamos acciones afirmativas como las cuotas, que no son una concesión sino un derecho. Es difícil que los compañeros acepten su cumplimiento".

"Entre las candidaturas de nuestro partido hay algunas compañeras que tienen una buena posición. Pero si hacemos un análisis de cuáles y cuántos lugares ocupan con relación a los hombres, queda un rezago significativo".

"En mi caso, soy candidata a diputada en cuarto lugar del listado metropolitano. Exigimos que hubiera alternabilidad en las casillas y se aceptó parcialmente, porque hay compañeros que siguen dando una serie de argumentaciones que la impiden, iguales a las que se expresan en todas partes para discriminar a las mujeres".

"La política de equidad no solamente es para las mujeres que participamos en nuestro partido, sino también para trabajar hacia fuera, por el cumplimiento de los Acuerdos de Paz, así como para contribuir a transformar las relaciones entre mujeres y hombres en la sociedad guatemalteca".

"Cómo hago las cosas y me desenvuelvo lo aprendí en la URNG. Soy de izquierda, revolucionaria, socialista y ahora con plena conciencia de mis derechos como mujer. Estoy orgullosa de ser quien soy y convencida que lograremos impulsar transformaciones en este país junto con otras fuerzas. Seré de URNG mientras viva. Las críticas no me importan".

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Candidatos conservadores

Wendy Santa Cruz, laCuerda

 

Ésta es mi primera experiencia periodística en entrevistar candidatos a la presidencia de la República. Hacerlo no fue fácil. En esta época de la campaña electoral, la más intensa, fue difícil que tres candidatos dedicaran unos minutos a una joven reportera ansiosa por conocer sus opiniones sobre temas que interesan a las guatemaltecas. Si este medio fuera un diario nacional, quizás habrían mostrado mayor interés; pero dar declaraciones a una publicación mensual y feminista resultaba poco atractivo para los tres presidenciables consultados.

Álvaro Colom, de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), y Fritz García-Gallont, del Partido Unionista, dieron a conocer sus propuestas personalmente. Leonel López Rodas, del Partido de Avanzada Nacional (PAN), prefirió ceder el espacio a Rina Sanchinelli.

La visión de ambos entrevistados acerca de los derechos sexuales, la violencia contra las mujeres y el trabajo doméstico aún es muy conservadora. Ello limita que sus proyectos contengan estrategias adecuadas para resolver la problemática que encierran estos y otros temas, casi siempre ignorados y vistos de manera parcial por los hombres políticos.

 

"A mí no me quita el sueño"

"He visto un incremento importante en la participación de la mujer. Sin embargo, el atraso en el tratamiento de género es enorme", resaltó Colom al ser consultado respecto a la situación actual de las guatemaltecas.

"A mí no me quita el sueño qué cantidad de mujeres integrará mi gabinete. Lo que me interesa es que éste, en su conjunto, tenga una concepción de género adecuada porque si no se convertiría en una guerra permanente", expresó el candidato, tras precisar que los problemas no se resolverán con sólo colocar a una mujer o a un indígena. Considera que todos los dirigentes deberían tener conciencia de género, indígena, desarrollo rural y economía.

Con relación a los derechos sexuales, dijo que su partido es totalmente respetuoso de la libertad de cada ser humano. "Hay que respetar la decisión individual o de pareja, según sea el caso. Pienso que no puede ser por ley ni por presión u obligación; debe haber una genuina libertad sin llegar a libertinaje", puntualizó quien fuera candidato de varias fuerzas de izquierda en el pasado proceso electoral.

Al cuestionarlo acerca de las necesidades específicas de las mujeres rurales, anotó que para resolverlas, en alguna medida, basta con satisfacer cuestiones básicas de educación y salud. "Al cubrirlas estaríamos dando un avance, después vendría la parte productiva. Si a una aldea le damos agua potable y molinos de nixtamal, ellas recuperan casi la mitad de su tiempo", manifestó el dirigente de UNE.

Respecto a la distribución de tareas en el hogar para disminuir la doble jornada de quienes trabajan fuera de éste, Colom afirmó: "Creo que eso es arreglo de cada pareja; todo radica en los pactos. Antes de casarse uno debe estar seguro que no lo van a oprimir o sobrecargar de tareas, sino que sea algo equilibrado". Para contribuir a la tranquilidad de las trabajadoras, UNE impulsará una red de guarderías.

 

Cada quien a "su espacio natural"

El hecho de que la mitad de la población guatemalteca sea femenina es suficiente razón para que haya iguales oportunidades y espacios para ellas, aseguró Fritz García-Gallont. "En la vida cada quien va encontrando su espacio natural. Hay ocupaciones donde ellas son más hábiles, en el sector obrero, campesino o profesional. Lo mismo sucede con los hombres en actividades más propicias para ellos, diferentes carreras, oficios o trabajos", agregó el candidato unionista.

En coincidencia con el aspirante de UNE, García-Gallont indicó que la distribución de cargas en el hogar es algo privado: "Como Estado nunca vamos actuar ni debemos meternos en aspectos tan personales de cada familia".

Entre sus prioridades destacó el apoyo a las mujeres indígenas, sobre todo a las que habitan en áreas rurales, considerando que para cubrir sus necesidades es suficiente con brindarles capacitación, asistencia en salud y educación bilingüe.

Al referirse a la violencia hacia las mujeres, el dirigente unionista calificó de preocupante el incremento de crímenes contra ellas. Sin embargo, al profundizar en el tema declaró que la seguridad debe ser para todos los guatemaltecos, independientemente de su sexo o edad: "Yo siempre soy muy cuidadoso en no privilegiar algún derecho específico para la mujer; éstos son para todos".

Respecto a las acciones para garantizar los derechos sexuales, indicó que debe ampliarse la cobertura en salud básica y reproductiva, lograr eficiencia y rapidez. "Hemos ofrecido conducir los puestos y centros de salud, al nivel que los dejamos a finales de nuestro gobierno", concretó el ex alcalde capitalino.

 

A gran distancia

Si bien estos dos candidatos están anuentes a tocar temas de importancia para las guatemaltecas, sus opiniones dejan ver su desconocimiento acerca de la desigualdad en la valoración de los géneros; es decir, descartan la superioridad del sexo masculino y por tanto en sus declaraciones ninguno abordó el tema de las medidas afirmativas como instrumento para superar la desigualdad de oportunidades.

Comprobé durante las charlas que en ambos políticos predomina el concepto de mujer=madre. Pareciera que nosotras sólo así podemos aspirar a tener garantías o ser sujetas de derecho; nuestras demandas específicas como mujeres no las ven.

Creer que satisfacer nuestras necesidades específicas es privilegiarnos como grupo, porque en teoría "gozamos de los mismos derechos", es negar la discriminación de género que ha sido demostrada ampliamente en los Informes de Desarrollo Humano de Naciones Unidas, por mencionar reportes con reconocimiento internacional.

Definitivamente, esta experiencia reporteril me confirmó que Colom y García-Gallont bien harían en informarse con mayor profundidad sobre las condiciones de desigualdad y discriminación que sufren las mujeres en todos los ámbitos de esta sociedad, así como las condiciones de privilegio y exigencia que disfrutan los hombres de acuerdo a estereotipos.

 

Algunas frases...

 

Álvaro Colom

        Yo quisiera que todos los guatemaltecos que quieren tierra la tengan, pero ni planchando las montañas alcanza.

        La mujer tiene igual posibilidad de participación que un hombre; depende de la preparación, la voluntad y lo tesonero de la persona.

        Considero que la violación (sexual) es igual que un secuestro o asesinato; es un crimen que debería ser penado con la muerte.

Fritz García-Gallont

        En la vida cada quien va encontrando su espacio natural.

        Pareciera que hay por allí una banda morbosa que busca a un ser más débil que es la mujer.

        La mujer tiene que pelear a veces un poco más que el hombre para ser escuchada y por tener su participación.

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No, las prostitutas de la línea no van al gimnasio

Rosina Cazali, laCuerda

 

Los poetas, ante mis impresionantes posturas,

que parecen tomadas de los más audaces monumentos,

consagrarán sus días a austeros estudios;

pues tengo, para fascinar a estos dóciles amantes,

puros espejos que hacen todo más bello:

¡mis ojos, mis grandes ojos de claridades eternas!

—Charles Baudelaire

(Fragmento de "Las flores del mal")

 

Yo crecí cerca de la línea: 14 Calle y 12 Avenida Zona 1, Barrio de Gerona o de Santo Domingo, cerca de la línea del tren. Pasar por las casas de las putas era de lo más natural; eran presencias vecinas constantes. Con el tiempo la normalidad se transformó en un asunto de distancia prudente y de voltear la cara hacia el vacío, para ignorar aquellos aspectos deshonrosos que una "niña de cierta categoría" no debía inscribir en su diario de pétalos de rosa. Han pasado muchos años.

La obra de Andrea Aragón viene a recordarme que la sociedad a la que he pertenecido es descarnadamente moralista y que de muchas maneras fui su cómplice. Llegué a interiorizar un reglamento de doble filo. De un lado no se presta a confusión, ahí su mandato es autoritario y despótico. Del otro, cuando se acerca o se embarra de aquello que inculpa, siempre encuentra la manera de esconder la mano.

Doble moral. ¡O conveniencia abominable!

En su nueva serie de fotografías, titulada "La línea", Andrea Aragón nos presenta un trazo entre el bien, el mal y sus zonas de conflicto. "La línea" es una figura que ilustra aquellas fronteras que definimos de acuerdo a lo que queremos dejar adentro -por nuestro supuesto bien- y todo lo que nos amenaza y expulsamos fuera de nuestros dominios, especialmente a aquellas mujeres tachadas por siglos como devoradoras de hombres, sucias, marginales, prohibidas, dueñas de toda voluptuosidad, sin vida propia y animalizadas para el bien del varón. Pero, a través de sus imágenes, corrobora todo lo que con alguna suerte adivinamos a medias: las prostitutas son mujeres, no una masa que se contrapone a lo honrado y donde se dibujan las miserias de nuestra ciudad. Se ríen igual o más que todas, se la pasan bien en la medida de lo posible, son denigradas y lastimadas en sus egos porque también los tienen. Viven. Son sabias y otras no tanto.

Este recorrido se reduciría a una visita turística por uno de los lugares más conocidos y despreciados en el reino de la prostitución en Guatemala, si no tuviera en cuenta los aspectos humanos que lo componen. Andrea ha sabido ganarse la confianza a través de su plática y con su cámara en las habitaciones de Rosaura, Jessenia, Nora o "la Mona"... pero no como simple "voyeur": Ha sabido minimizarse a sí misma para superar la obsesión lasciva que despliega un "peep show". Convivir con las protagonistas -no imponerse como una más- le ha significcado encontrar un corredor más justo para desarrollar un diálogo y una sensibilización generalmente castigada, pero que le ha regalado la posibilidad de verse en las preocupaciones diarias de personas que piensan como ella, como muchas, en las complicaciones de la maternidad, en sus desamores, la situación económica, la coquetería, los vicios.

Es así de simple. "La línea" es un libro abierto a uno de los oficios más antiguos de la humanidad, que aún es susceptible de ser visto desde un patético paternalismo, el heroísmo que se transforma en lástima o el prejuicioso desprecio. Andrea Aragón nos propone una segunda mirada, que implica una experiencia de primera mano, su propio territorio, sin líneas de por medio.

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Georgina

Andrea Aragón, guatemalteca, fotógrafa

 

La recuerdo acercándose a mi casa cargada de verduras para mi mamá. No podía pasar al mercado sin comprarle algo. A los niños nos traía "Chiclets Adams" y fichas de a len [centavo].

Platicaba parada por horas, pero si venía el almuerzo salía disparada... un poco por vergüenza, otro poco porque iba a darles de comer a su esposo, hijos y nietos.

Ya se había retirado del trabajo. Tendría unos setenta años. Era arrugadita y menuda. Sabia, como el más grande de los filósofos. Ella cuidó a mi mamá desde pequeña. Le limpió los mocos, la caca y los miedos. Ella hizo de madre, de amiga y hermana.

Solía trabajar de gratis cuando a la familia le llegó la pobreza y años más tarde, aun con su poco sueldo, mandaba un poco a mi madre cuando se fue a vivir al extranjero.

Era la más común, la más normal de las mujeres. Era una de las miles de madres, abuelas, esposas que trabajan de empleadas de adentro, cocineras, nanas, trabajadoras sin horario al servicio de una familia que no es la de ellas.

Era la mejor representante del silencio y del no protagonismo.

Georgina, la de la vida no pública, mejoró las vidas de los pocos que tocó. Sus enseñanzas se multiplicaron y me llegaron a través de mi madre. Yo se las pasaré a mi hija y ella a la suya.

Georgina nunca lo supo, pero es la más anónima de mis heroínas.

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Enraizada

laCuerda

 

Mariadolores Castellanos es la primera mujer latinoamericana que gana la Bienal de Escultura en Toyamura, Japón. Su obra titulada "Rooted" ("Enraizada") fue escogida entre otras 58 de 33 países. Para ella fue un inmenso gusto, sobre todo porque considera que también es un premio para Guatemala. En este género es autodidacta. Empezó a trabajar el barro a raíz de un hecho que cambió su vida radicalmente. Ver sus obras y desentrañar sus mensajes nos hace pensar en un personaje extravagante. Dejémosla hablar.

 

Historia

"Me llamo Mariadolores, así, junto. Ese nombre me pusieron. La verdad es que nací un viernes de Dolores y mi abuela se llamaba así. Desde chiquita siempre pinté; gracias a Dios mi mamá se dio cuenta y me llevaba en vacaciones a clases de pintura: con Manolo Gallardo, en la Universidad Popular, con Roberto González Goyri".

"Todo mi cambio radical en la vida viene de un cáncer que tuve a los 28 años. Bajo algo malo viene algo bueno: tuve que ir a hacerme un tratamiento a Houston y vi en las galerías de arte unas vasijas bellísimas. Allí me nació ese deseo y lo primero que hice al regresar fue ir a comprar mi barro a la Reformita. Me entraron ganas de hacer algo en tercera dimensión y comencé con un contendor. Poco a poco empecé a hacer cosas planas, como galletas; amasado el barro, recortaba las formas y les metía algodón adentro para juntarlas. Parte A con parte B, péguelas y listo. De frente se miraba bien la forma, pero eran delgaditas".

"A mí siempre se me aparece lo que quiero hacer, lo veo en mi mente. No hago bocetos. Lo que me pasa es que lo miro y entonces ya me voy a buscar cómo hacer ese concepto".

 

Vida

"Soy disciplinadísima. Yo todo el tiempo estoy echando punta. La familia está conmigo, en la casa. Al principio, a mis hijos y mi marido como que les daba mucha risa. Mis hijos entraban y salían; yo también miraba sus deberes y aprendí a concentrarme en periodos cortos. Luego me fui emancipando. Ahora ya tengo más tiempo para trabajar, sigo con el barro o con la resina, pintando. Uso alkido, que es una mezcla de óleo con acrílico. Lo más bello es que no he hecho cosas para complacer a un público".

"No me interesa la política. Me indigno, me quejo, pero no me involucro. Me parece siempre tan sucia... Tengo que reconocerlo, prefiero gastar mi energía para otras cosas".

"Tiendo a ser muy feminista, quizá por tanto machismo que hay. Por ejemplo, hice un cuadro que dice 'Feliz Aniversario' y es un florero donde están los tallos tuncos de las flores, llenos de espinas".

"Soy católica, pero no cachureca; soy re piruja, no siempre voy a misa los domingos. Estoy en contacto con Dios todos los días. Definitivamente creo en un ser supremo. Como le quieran llamar: Buda, Jesús, eso ya es cuestión de cada quien. He de ser tradicional. Para mí, mantener la familia unida es un valor excepcional; mis hijos van antes que yo muchas veces".

"Ahorita estoy preparando una exposición que voy a tener en Miami. Es mi primera individual en el extranjero. Colectivas he tenido un chingo. Aquí en Guate, mi primera exposición fue en El Túnel. Tuve un premio en la Bienal de Paiz, un glifo de oro, en Juannio y con los Rotarios. No había participado en concursos internacionales. La verdad es que no soy competitiva".

Ya cuando llevamos un rato de conversación y ha respondido con entusiasmo, le preguntamos de dónde saca tanta fuerza y concluye: "Soy muy positiva. Eso es innato".

¿Apasionada? "Definitivamente".

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Periodistas y políticas de la Guatemala del siglo XIX

Luz Méndez de la Vega, guatemalteca, feminista, escritora, Premio Nacional de Literatura 1994

 

En la historia política de Guatemala desde el siglo XVI, aparece doña Beatriz de la Cueva, por las ausencias de su esposo don Pedro de Alvarado, actuando políticamente con fuerza -aunque de manera encubierta- hasta llegarr a ser la trágica y fugaz primera gobernadora, desaparecida por la destrucción de Ciudad Vieja.

Después de ella, durante los siglos XVII y XVIII, no hubo otra mujer en la actuación política, sino hasta el XIX, cuando -movidas por los ideales independentistas- dos se destacaron en esa acción. Después dos más, cuya obra -aunque hoy parezca más tradicional y literaria- fue política en su época, al fundar periódicos en los cuales otras mujeres tuvieron oportunidad de salir, fuera del muro hogareño, con sus ideas y escritos. Además, ejercieron otra acción política trascendente al promover la superación femenina y los cambios sociales por medio de su labor de educadoras. Pudo haber otras, pero sólo éstas se arriesgaron a actuar en campos inusitados para la mujer de su época.

 

María Josefa García Granados (1796-1848)

Primera periodista, política activa y poetisa que usó el verso más allá de lo lírico, para la agresiva sátira político-social. Nacida en España, desde niña vino y fue guatemalteca. Aun casada y con seis hijos, tuvo la libertad necesaria para su actividad periodística, política y literaria. Desafió a la sociedad al transgredir las normas que ataban a la mujer, no sólo en sus escritos sino también al actuar. Sus artículos y agresivos versos eran inusuales aun para mujeres de países más avanzados que la Guatemala de entonces.

Mujer de clase alta, sacrificó comodidades por sus ideales en el periodismo, la literatura y la política. Con el poeta José Batres Montúfar fundó el periódico "Cien Veces Una" para responder los ataques que, desde El Salvador, en el "Diez vez Diez" les hacían los poetas liberales Hnos. Diéguez. También juntos fundaron otro mayor, "La Aurora", y anónimamente publicaron -escandalizando por lo irreverente y obsceno- el "Sermón", que satiriza la hipocresía social y religiosa.

Por su parte, Pepita publicó su "Boletín del Colera Morbos", diálogo en verso que arremete contra la ineptitud de las autoridades médicas; además, sus "Retratos" -sátiras en verso- de los liberales, impresos en hojas sueltas que luego, copiados, iban de mano en mano. Escribió también en el diario "La República", y su fama de intelectual creció al conocerse como autora de los artículos científicos, sociales y de economía que -para que fueran apreciados- publicaba con el seudónimo Juan de las Viñas. Por unos versos contra Morazán tuvo que huir por los tejados y, disfrazada, salir al exilio a Chiapas, donde siguió sus actividades políticas.

Aunque sus poesías satíricas fueron más divulgadas, dejó varias líricas que prueban que, al haberse dedicado a éstas, figuraría entre las mejores poetisas románticas hispanoamericanas. Sus poesías se publicaron, después de su muerte, en "El Museo Guatemalteco" y, ya en 1971, en "María Josefa García Granados", de José Luis Villacorta. Entre otras poesías, sorprende "Resolución" por sus matices feministas, así como la titulada "A una hermosa joven - desgraciadamente enlazada a un viejo achacoso". Además se destacan "Descripción de la erupción del Cosigüina", crónica realista en verso sobre el horror y sufrimiento causados por esa catástrofe, y su "Himno a la Luna" y otro "A la ceiba de Amatitlán".

Perseguida por su vida y su obra, Pepita es un antecedente de las periodistas guatemaltecas que durante estos años han sido amenazadas, han salido al exilio, sufrido secuestro o han sido asesinadas.

 

Dolores Bedoya de Molina (1783-1855)

Como esposa del líder político Pedro Molina, frenó un tiempo su acción dentro del hogar, colaborando desde allí en la difusión de las ideas e ideales liberales e independentistas, que también sustentaban sus hermanos Cayetano y Mariano y su hijo Felipe. Participó, sin figurar, en la "Conspiración de Belén", así como en las tertulias sobre sucesos políticos de España y México y en los artículos que don Pedro publicaba en el "Editor Constitucional". Pero el hecho del que quedó constancia, como una directa actividad política, fue cuando el 15 de septiembre de 1821, junto con otros líderes, reunieron a sus correligionarios para reforzar con su presencia y gritos a los grupos populares reunidos frente al Palacio, donde se discutía y tambaleaba la firma del Acta de Independencia de España. Precisamente, su ingenioso recurso de quemar petardos y llevar una marimba fue decisivo; es con el que se la menciona en la Historia y la hace antecedente de las mujeres que hoy se lanzan a las calles a reclamar derechos y justicia.

Otro testimonio de su actividad política son sus cartas, enviadas cuando ya había caído el partido liberal en 1839, a don Pedro -exiliado en El Salvador-, informándole de los sucesos de la guerra y de la ya segura entrada de Carrera a Guatemala. Cartas en las que se expresa, más allá de lo familiar, con pasión y estilo de auténtica escritora política, llena de pesar por su frustración patriótica. A ello sumó, en su vida, el dolor de perder en las luchas políticas a su hermano Mariano y a su hijo Felipe.

 

Jesusa Laparra (1820-1887)

Con su hermana Vicenta fundó el primer periódico femenino, "La Voz de la Mujer", en el que también otras pudieron expresarse. Además, ahí publicaba notas de interés para la mujer, por lo que es la pionera de nuestras revistas y suplementos femeninos. Después fundó, también con Vicenta, "El Ideal", en el que escribió apasionadas críticas políticas por las que, perseguida, tuvo que exiliarse en Comitán, Chiapas, donde fundó la Escuela de Oficios Domésticos. Tanto en Chiapas como en Guatemala, fue alabada por sus versos románticos y de temas religiosos que, después de su muerte, sus amigos reunieron en libro.

 

Vicenta Laparra de la Cerda (1831-1905)

Doce años menor que su hermana y huérfana de madre, desde muy niña sufrió, junto a su padre, el exilio en México. Después, en tiempo de Carrera, con su esposo César de la Cerda sufrió otro exilio en El Salvador y Costa Rica, donde se dedicó a la docencia en pro de la superación de la mujer. Varios de sus escritos sobre el derecho de las mujeres a la educación salieron publicados, igual que sus versos, en "El Ideal" y "La Voz de la Mujer", o en la revista "Guatemala Ilustrada". Sus artículos influyeron en el presidente Reyna Barrios, haciéndolo fundar el Instituto Normal para Señoritas Belén.

Se destacó también por sus poemarios "Poesía", "Tempestades del alma" y su teatro: "La hija maldita", "Los lazos del crimen" y "El ángel caído". Otras de sus obras son "Memoria pedida por don Gaspar Núñez Arce, sobre creación de impresos editoriales", "Resultados de la escuela moderna" y "El materialismo en la Literatura".

 

Otros nombres de escritoras nacidas en el siglo XIX no pueden figurar entre estas escritoras políticas, como María Cruz, porque sus escritos son cosmopolitas y ajenos a nuestra política. Tampoco Dolores Montenegro de Méndez, pese a que fue redactora de planta en "El Ideal", puesto que no sobresalió en política, sino por su poesía. En cuanto Luz Valle, ya es del XX.

Ello destaca aún más el valor de estas cuatro mujeres que abrieron al periodismo político la brecha por la cual hoy tantas transitamos escribiendo artículos de crítica social y política, o científicos y literarios.

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Dime quién te paga y te diré para quién gobiernas

Iduvina Hernández, guatemalteca, periodista

 

Aplicando la versión parafraseada del refrán popular, podríamos tener un método para evaluar las gestiones gubernamentales y el origen de los fondos durante las campañas.

No es un secreto que, a estas alturas de la vida política en Guatemala, ninguna campaña electoral se hace con cascaritas de huevo huero. La campaña más modesta, con cobertura nacional, podría representar un desembolso que sobrepasa los cincuenta millones de quetzales.

Así que hablamos de montos difícilmente disponibles solo de las cuotas de afiliados en los partidos políticos. Alguien aporta, más o menos, para sufragar los gastos del candidato. Mientras más alto se encuentra éste en las preferencias electorales, más desembolsan los financistas, porque más costosas resultan las campañas. Y de acuerdo con el aporte, así será el favor a devolver desde el gobierno o el Congreso.

Veamos de dónde podrían venir los fondos. Es de dominio público el espacio de televisión abierta que otorga Ángel González a su favorito en la campaña. En la actual contienda, apoyando a su cuñado que compite (con dificultades legales) a la alcaldía capitalina, ha repetido su apoyo al Frente Republicano Guatemalteco (FRG). También otorga (por si acaso) espacios a los otros competidores a la primera magistratura.

Además de González, otros empresarios son gamonales en las elecciones. El ungido de la alianza GANA, Óscar Berger, ha contado con las abiertas simpatías de Eduardo González (del Grupo Financiero del País), Dionisio Gutiérrez (del Grupo Gutiérrez-Bosch), Ricardo Castillo (del consorcio Castillo), así como del grupo La Fragua, entre otros.

Su cercano seguidor, Álvaro Colom Caballeros, cuenta entre sus principales mecenas a Arturo Gutiérrez, tío de Dionisio y Juan José, a quienes disputa, con el apoyo del actual gobierno, la fortuna del grupo empresarial.

El camaleónico Leonel López Rodas, del Partido de Avanzada Nacional (PAN), contaría con el respaldo de transnacionales del petróleo, a las que favoreció durante su gestión como ministro de Energía en el gobierno de Álvaro Arzú.

El candidato del primer grupo disidente del PAN, Fritz García Gallont, del Partido Unionista (cuyo emblema musical es el himno de la falange fascista), paga sus facturas con fondos de empresarios del sector azucarero y, por supuesto, de su padrino, Álvaro Arzú, cuya fortuna creció con la venta de Guatel.

Efraín Ríos Montt, del FRG, sostiene su campaña robando fondos de todo el aparato estatal y utilizando los recursos públicos (vehículos, combustible, materiales y personal) para costear su lujosa campaña electoral.

Sin embargo, no solamente de bolsas conocidas llegan los fondos. El crimen organizado, en especial las empresas del narcotráfico y el lavado de dinero, han hecho esta vez lo que el gran empresariado desestimó: han colocado sus huevos en casi todas las canastas. Y para no quedarse atrás, el propio Alfonso Portillo negocia financiar las campañas de los grupos que podrían llegar al Congreso, a fin de asegurarse respaldo con impunidad en la investigación de sus fechorías.

Emulando a Portillo, el FRG reparte lenes [centavos] entre "los chiquitos", esos candidatos que no llegan al dos por ciento de intención de voto y cuya insistencia en participar parece inexplicable, con el propósito de dividir más el voto contra Ríos Montt.

De suerte que, como nadie regala nada sin interés, no hay candidato que a estas alturas carezca de compromisos con más de algún no desinteresado financista. De allí que bien harían los candidatos en revelar, de una vez por todas, el origen de sus finanzas y el nombre de quienes pagan sus facturas electorales.

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Los rostros de las mujeres de La Colina

Jacqui Torres, guatemalteca, periodista

 

El viaje de dos horas en camión desde el casco urbano de Purulhá, Baja Verapaz, y los 20 minutos de caminata (a paso campesino) fue una tarea extraordinaria para el grupo que visitó el 18 de septiembre la finca La Colina, en una actividad organizada por la Plataforma Agraria.

El viaje es ya una costumbre para las más de 80 familias que habitan la finca ocupada desde junio del 2002, cuyo futuro podría calificarse como esperanzador dada la cantidad de niñas, niños y adolescentes que allí se encuentran. Sin embargo, la escasez de alimentos, la falta de una escuela y de servicios de salud opacan sus sueños.

Las mujeres no hablan castellano, sólo q'eqchi', pero su interés por entender lo que pasa a su alrededor derriba cualquier barrera de comunicación. Ellas no callan: se expresan como si las palabras no contaran. Al final, lo importante es lo que transmiten con su sonrisa tímida y alegre, aunque llena de cansancio e incertidumbre.

El intercambio de experiencias lo abrieron Teresa Juc, Magdalena Choc y Herlinda Seb, quienes hablaron con ayuda de un traductor y contaron, desde su perspectiva, cómo han vivido el proceso de ocupación de los terrenos.

Durante 22 años el patrón no les pagó ni un centavo por el trabajo que las familias realizaron en la finca. "Los niños y ancianos estaban enfermando, no teníamos alimentos, sólo podíamos ingerir los plátanos que encontrábamos entre los cafetales", relataron.

Herlinda dice que la participación de las mujeres en esta lucha es para solidarizarse "con el sufrimiento de nuestros esposos, que trabajaban sin recibir sus salarios. No teníamos dinero para darles comida a nuestros hijos y ellos también sufrían. Intentamos que el patrón escuchara nuestras necesidades y nunca lo hizo. Por eso decidimos tomar la finca".

Teresa y Magdalena la interrumpen y agregan: "Hombres y mujeres luchamos ahora para que se reconozcan los derechos de los trabajadores".

Después de un año de haber tomado la propiedad, aseguran estar en mejores condiciones pues tienen más libertad y trabajan la tierra. "Ahora sembramos maíz y frijol para subsistir. Antes estábamos condicionados a trabajar primero en las obligaciones de la finca y luego, si nos quedaban fuerzas y tiempo, podíamos cosechar nuestros alimentos", recuerda Herlinda.

La situación es difícil. Los grupos más afectados por inseguridad alimentaria y falta de servicios de salud son las mujeres y la niñez. Si alguien se enferma deben trasladarle en cacaste, caminando unos tres kilómetros para que reciba atención mínima. Además, conviven cada día con las amenazas del encargado de la finca.

Pese a los peligros y riesgos diarios, Herlinda tiene claro su objetivo y enfatiza: "Sabemos que el dueño incumplió con pagar nuestras prestaciones; por eso queremos que se legalice esta tierra a nuestro favor a cambio del trabajo de 22 años que nunca nos pagaron".

Aun con la escasez, se solidarizaron con quienes les visitamos, que no acostumbramos caminar sin agua, bajo el sol y cuesta arriba en las montañas.

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La mujer del concejo

Alba Cecilia Mérida, guatemalteca, antropóloga

 

En los municipios -se afirma- la participación política de las mujeres se facilita y cuando son electas como alcaldesas, síndicas o concejalas inician su ascenso hacia espacios de poder y toma de decisiones. No obstante, dichas aseveraciones deben contrastarse con las realidades locales donde participan las funcionarias municipales.

En Guatemala, entre 1985 y 1999, fueron electas 15 alcaldesas. En enero del 2000, 138 mujeres asumieron cargos ediles -en su mayoría concejalías suplentes-, en comparación a más de 4,000 cargos adjudicados a hombres. Para el período 2000-2004, según el Tribunal Supremo Electoral, sólo en las corporaciones municipales de Amatitlán y Quetzaltenango tomaron posesión cinco y cuatro funcionarias respectivamente. Sin embargo, más allá de las cifras poco se sabe de la experiencia de alcaldesas, síndicas y concejalas, la cual se diluye en la maraña de relaciones sociales y políticas del ejercicio del poder en los municipios.

Las mujeres electas -tanto mayas como ladinas- gozan de reconocimiento y prestigio en sus municipios, tienen tras de sí una importante trayectoria social y en la mayoría de casos un alto nivel educativo. Muestran responsabilidad y compromiso en el desempeño de funciones, normalmente al frente de las comisiones municipales de educación, salud y medio ambiente, las cuales se relacionan con las profesiones que ejercen maestras, médicas, enfermeras, promotoras de desarrollo y otras.

Cuando asumen los cargos lo hacen con la expectativa de "poder hacer algo por su municipio", pero no tardan en percatarse de una serie de limitaciones para su participación en la toma de decisiones y democratización de los gobiernos municipales, por ejemplo: la prepotencia y autoritarismo de algunos alcaldes, la injerencia de diputados en los asuntos del municipio o la apatía de los otros miembros de la corporación, quienes antes de asumir el rol político que les corresponde prefieren "dejar hacer, dejar pasar".

Algunas funcionarias catalogan como positiva su participación en los concejos municipales pues son respetadas y escuchadas. Sin embargo, afirman, sus propuestas no son tomadas en cuenta y sólo quedan en punto de acta. Otras se muestran inconformes, porque influyen en la toma de decisiones pero no la determinan. A su criterio, ejercer poder no es firmar cédulas en ausencia del alcalde o ser nombradas como responsables del desfile de la feria patronal.

La mayoría de funcionarias percibe falta de confianza en sus capacidades por parte del concejo municipal. Una concejala expresó: "Cuando ellos hablan de política, se apartan porque piensan que yo no entiendo". En algunos casos los hombres de la corporación manifiestan prejuicios sexistas, cuando "en broma" las llaman "la mujer del concejo".

La experiencia de las funcionarias difiere en cada municipio. Pero en general y con especificidades son beligerantes, cuestionan las decisiones del alcalde, razonan su voto, luchan por proyectos de beneficio colectivo, denuncian actos lesivos a la autonomía municipal y en algunos casos se capacitan para mejorar el desempeño de sus funciones. Según manifiestan, formar parte de la corporación municipal no es fácil, en tanto ello demanda ejercer poder y no solamente influencia. Ésa es la lucha después de ser electas.

 

Este artículo es parte de la investigación "Mujeres en los gobiernos municipales de Guatemala (2000-2004): Experiencias de ejercicio del poder político", que está siendo desarrollada por la autora, cursante de la Maestría en Estudios de la Mujer, Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco, México.

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Elogio de la puta

Ramón Urzúa Navas, guatemalteco, escritor

 

Mitad mitología, mitad perversión, todo el putanismo se reputa (la aliteración es coincidencia) como un arte anciano, decano de oficios liberales. Diré que me da un trabajo formidable figurarme al hombre de Atapuerca visitando lupanares. Porque aquel homínido ingenuo, absorto en su vanguardia prehistórica, ignoraba cuánto misterio se esconde en pagar por salir airoso de los apuros de la carne. Y dudo mucho que la homínida estuviera presta a tolerar, paga a la vista, los excesos de aquella intonsa corpulencia destiladora de grasas animales, sebos orgánicos y aromas varios.

La antigüedad exacta del oficio de la puta se pierde en la penumbra de la Historia. Y poco importa, bien que quizá convenga dislocar una noción. "Mujer pública", digámoslo de una vez, es una de las acepciones con que el diccionario define el vocablo "puta". Ergo, habría que informar a Mireya Moscoso, a Rigoberta Menchú y a la Madre Teresa de Calcuta sobre su putesca condición, ¿pues qué: no son o fueron "mujeres públicas"? Vaya sandez. Me pregunto si el sexismo de los lexicógrafos permitiría llamar putos a Karol Wojtyla, Charles de Gaulle o Juan José Arévalo, dadas sus investiduras de públicos varones.

La puta es grande, decimos. La puta es un ser sublime, así en los versos de Acuña como en la rue Saint-Denis; así en la prosa de Dumas como en el circuito de Pigalle. La puta es divina flor del mal en la pluma de Baudelaire -ese numen maldito-, y la puta es santa iglesia de Cristo en la metáfora de San Agustín -ese travestido converso-.

En lo tocante a él, a Cristo, no sé qué me provoca más morbo: si imaginarlo ayuntándose con María Magdalena, o imaginarlo como amante de San Juan; complacido en un "ménage-à-trois", o atribulado entre dos amores. De la sexualidad del Nazareno nada sabemos, ciertamente. Pero a efectos de estas líneas, quiero un Cristo que supo alcanzar los cielos en la Tierra con la pecadora de Magdala. ¿Quién fue esa puta que lavó con lágrimas los pies del Señor y los enjugó con cabellos negros? ¿Fue su discípula, fue su barragana? La Escritura es ambigua, sí, pero no tuvo Cristo jamás una palabra de censura para las sabias en faenas de alcoba. "Vete y no peques más", iba por ahí diciendo el Maestro, con palabras que parecen más un arrullo que una condena. He aquí el resultado: las putas de Judea fueron las primeras cristianas. (Suponemos, más bien, que no a la altura de Ninon de Lenclos, cortesana del cardenal Richelieu, o Lucrecia Borgia, hija y amante del Papa ídem, cristianos todos virtuosos).

Erasmo, es sabido, fue el primer humanista moderno en lanzar elogios imposibles. Yo no aspiro a tanto, pero valgan estas líneas como elogio de Mesalina y Marie Duplessis, y en memoria de sus colegas mustias, ayunas quizá de un hombro y un renombre. Por lo demás, en una sociedad menos esperpéntica, tal vez yo haría el elogio del puto. O tal vez no... Ya se ve, hallaría la asfixia en mis propios inciensos.

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"Lady" Zury visita Ixcán

Tomado de la revista Quiubo de Escuintla

 

Pensando que asistía a una reunión casual con la aristocracia de su organización político-familiar, "lady" Zury fue captada por nuestras cámaras vistiendo un traje tipo "Saint John" cuando descendía del helicóptero utilizado en sus viajes.

El costoso atuendo contrastaba con el paisaje de las tierras que su padre arrasó durante los años que usurpó el cargo de jefe de Estado.

La miseria, el abandono y las carencias que padece la población ixcaneca le importaron poco a la dama, quien aparece en público haciendo ostentación de las riquezas que actualmente posee gracias a su paso por el Congreso de Guatemala. La recepción que los habitantes de aquella remota región le dieron fue fría y poco cordial, cosa que no es de extrañar.

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Por la vida de las mujeres

¡ni una muerte más!

 

Asesinatos contra mujeres aún sin castigo

Sonia Pérez, integrante de la Red de Mujeres Periodistas

 

Las muertes de por lo menos 200 mujeres en Guatemala siguen quedando en la impunidad. Diez meses han pasado de este año, caracterizado por ser uno de los más violentos, sin que se castigue a los culpables ni existan cifras exactas de la cantidad de asesinatos.

Junto al dolor y la pérdida de madres, hijas, esposas y amantes está la impotencia de que los agresores sigan libres, ya que poco o nada han hecho las autoridades para que estos casos sean aclarados.

El Ministerio Público (MP) tiene registrados de enero a julio 48 casos de muertes violentas de mujeres. De éstos, 28 son investigados por la Fiscalía de la Mujer y el resto por la Fiscalía Metropolitana.

Para Marta Altolaguirre, ex presidenta de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y especialista en la materia, "esto es espantoso, no entiendo que no haya una explicación comprensible de por qué se está asesinando a tantas mujeres".

En su opinión existe algún fallo en las investigaciones. Las pesquisas se están haciendo en forma separada, cuando se debió asignar a una sola fiscalía todos los crímenes contra mujeres, porque éstos se diluyen al ser conocidos por fiscales que llevan otros casos.

La abogada Altolaguirre asegura que debe iniciarse un trabajo para investigar las causas sociológicas y culturales de los crímenes.

 

Otros enfoques

Frank la Rue, director del Centro de Acción Legal en Derechos Humanos (CALDH), comentó que los recientes crímenes contra mujeres están siendo ejecutados para crear temores: "Es una campaña concertada para provocar terror en la población, especialmente en época electoral".

El Procurador de los Derechos Humanos, Sergio Morales, realizó una investigación sobre el tema y concluyó que al menos 181 muertes de mujeres estaban en la impunidad, además de relacionarlas con el crimen organizado.

Morales desestimó también la postura del MP que atribuía en un principio los crímenes a pandillas, algo que comprobó sólo en 12 de los 48 asesinatos investigados.

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Ellas opinan

Magda Hernández, integrante de la Red de Mujeres Periodistas

 

"El gobierno y las pandillas son responsables de los asesinatos contra mujeres". Así lo dieron a conocer varias entrevistadas, tras la pregunta: ¿A quiénes señalan como presuntos culpables de estas muertes violentas?

Karen Muñoz Morales, de 18 años, opina que probablemente los autores de los crímenes son de alguna pandilla: "Pienso que es algo malo porque no deberían atentar contra la vida de ninguna persona". Lady Velásquez, de 22 años, considera que la ola de violencia está siendo utilizada para hacer propaganda política: los candidatos así pueden ofrecer seguridad.

Amarilis de González indica: "A veces creo que el responsable de la violencia es el gobierno, porque manipula a la gente para provocar miedo a las mujeres". Isabel López, de 19 años, no vacila en señalar que "mareros" realizan esos hechos de sangre por venganza: "Además falta seguridad. Lo cierto es que las mujeres no tenemos la culpa de la violencia".

En opinión de Araceli Arias, de 42 años, "si uno no se mete con nadie, nadie se mete con uno". Ello contrasta con la opinión de Mirza Santos, de 25 años, quien culpa al gobierno de los hechos de violencia porque nada ha hecho para garantizar la seguridad pública.

En general todas coinciden: "Una no puede estar tranquila en la calle. Tenemos miedo".

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Falta criterio, falta el toque humano

Virginia del Águila, periodista y comunicadora social guatemalteca

 

En lo que va del año, más de 150 jóvenes mujeres han sido asesinadas en Guatemala, pero nadie ha podido responder a lo básico: ¿Quién lo hizo? ¿Quién era la víctima, de dónde venía? ¿Por qué la mataron así? Ni siquiera la prensa ha llenado estas interrogantes, que conforman las preguntas elementales (las "cinco Ws") que un reportero debe tener en mente al redactar una nota.

Cierto que la prensa no está obligada a investigar para hallar al o los responsables de estos crímenes contra mujeres. Pero sí es parte de su responsabilidad social poner los asesinatos en perspectiva y aportar algo más que las "cinco Ws" con las que ha querido salir del paso y cubrir la noticia. Que no ocupa más que un sitio en la "nota roja" del día; que no informa sino alimenta el morbo.

No tengo una explicación precisa de por qué esta serie de asesinatos de mujeres recibe ese tratamiento periodístico. Pero la experiencia en la sala de redacción me confirma lo que los análisis de contenido señalan: en los medios nacionales prevalece el punto de vista masculino. No importa que cada vez haya más reporteras y editoras. "Ellos" siguen siendo los "altos mandos" y "ellos" siguen imponiendo su criterio al seleccionar las notas que integrarán la edición, al decidir el espacio y el enfoque que les darán.

Sumémosle la injerencia, cada vez mayor, de los criterios mercadológicos en las redacciones. Ya no interesa hacer buen periodismo: sólo se quiere vender más ejemplares. No importa si se vende publicando fotos de chicas semidesnudas o notas informativamente pobres pero amarillistas, que hacen creer que "Jack el destripador" anda suelto en Guatemala.

Además de ignorar la noción de que el buen periodismo consiste en relatar una historia -como apunta García Márquez-, en el caso dde estos asesinatos queda atrás algo más importante: el hecho de que las víctimas eran mujeres, hijas o madres, con una historia y un futuro por delante. Todas vivieron realidades, sueños y expectativas que quedaron truncadas. Si los periodistas en Guatemala conservaran algo de humanidad, relatarían mejor esas historias y contribuirían a que la conciencia social despertara y reaccionara, indignada, ante estos crímenes. Si todos y todas recordáramos que cada una de las víctimas era un ser humano digno de respeto y de consideración, comenzaríamos a exigir explicaciones y justicia para ellas.

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Periodistas se reúnen

laCuerda

 

Bajo el lema "Por nuevas formas de hacer periodismo" se realizó el III Encuentro Nacional de la Red de Mujeres Periodistas en Guatemala. El último fin de semana de septiembre se reunieron 36 profesionales de la comunicación social de 10 departamentos y 17 medios.

Las participantes reconocieron mediante técnicas participativas sus habilidades, capacidades, sentimientos y valores; además descifraron cómo estos talentos se potencian o multiplican cuando se unifican hacia una misma perspectiva.

Un aspecto a destacar fue la práctica de auto-edición como elemento para mejorar la producción periodística de las integrantes y simpatizantes de la Red. Las reconocidas periodistas Ana Carolina Alpírez y Ana María Rodas guiaron este tema a través de exposiciones acerca de reglas y recomendaciones en la edición, así como de ejercicios.

A partir de una crítica a las corrientes periodísticas que se supeditan a las leyes del mercado, ignorando o desvirtuando la función social de los medios, las asistentes reflexionaron en torno a la importancia de los valores al momento de definir los enfoques en la producción periodística.

Mediante la elaboración de periódicos murales, las periodistas plasmaron la dimensión que ellas asignan a los derechos humanos de las mujeres. Wendy Santa Cruz, reportera de laCuerda, explicó cómo a través de nuestro ejercicio profesional tenemos la posibilidad de multiplicar mensajes de quienes no pueden hacer públicas sus demandas.

Al evaluar esta actividad, algunas comentaron: "La inclusión de todas en las actividades confirma que juntas podemos. Me gustó conocer diferentes posturas en determinados temas. Hubo riqueza de conocimientos adaptados específicamente a las mujeres".

Este tercer encuentro fortalece la búsqueda de un periodismo incluyente con el aporte de nuevas herramientas, a fin de continuar con el propósito de promover la función social de los medios y hacer visible la situación de las guatemaltecas.

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¿Cómo está mi salud mental?

Marco Antonio Garavito Fernández, director de la Liga Guatemalteca de Higiene Mental

 

Cuando se habla de salud mental la mayoría de personas la asocia inmediatamente con "enfermedad mental". Es decir, si mi salud mental tiene algunos problemas, supongo entonces que hay alguna enfermedad. Esta idea tan difundida es una de las más equivocadas al respecto. Nos impide buscar ayuda para superar dificultades que son normales en la vida cotidiana.

Existen diferentes grados de salud mental y ésta no presenta nunca las mismas características en cada persona, pues depende de la edad, el momento que vive, situaciones críticas, etc. Está conformada por tres grandes ejes, de los cuales señalo algunos aspectos que los conforman:

        ¿Cómo me siento respecto a mí? Ello supone disfrutar las cosas simples, sentir que es posible controlar las emociones; sobrellevar con realismo las desilusiones; ser tolerante hacia mí y los demás; poseer la capacidad de autoanálisis y reconocer con objetividad hasta dónde llegan mis capacidades y limitaciones.

        ¿Cómo me siento respecto a los demás? Esto se refiere a si las relaciones interpersonales son, en general, satisfactorias y duraderas; si hay procesos de comunicación adecuados. Tiene que ver con la confianza que siento en los otros y cuánto puedan confiar en mí; si no hay un aprovechamiento en perjuicio del bienestar y felicidad de los demás; si no hay formas de relación basadas en agresión y violencia y si, en general, existe la capacidad de relación en un ambiente de amistad, cariño, respeto, solidaridad, preocupación, responsabilidad, etc.

        ¿Cómo enfrento las exigencias de la vida? Acá se dan elementos como la capacidad de enfrentar los problemas a medida en que se presentan e ir buscando su solución más adecuada, así como esforzarme por modificar aspectos del ambiente cuando ellos están afectando mi desarrollo o el de las personas queridas. También tiene que ver con la capacidad de ir construyendo planes, proyectos, y llevarlos adelante; ver el futuro como una posibilidad y un reto y no temerles. Cuando hay una actitud de inmovilidad, se limita la posibilidad de llevar una vida mejor. En general esta área de la salud mental tiene que ver con el proyecto de vida, que se va construyendo en la cotidianeidad, bien sea en el trabajo, la escuela, la familia o la comunidad.

Los anteriores elementos y otros más van dando forma a lo que llamamos salud mental. La ausencia de algunos de ellos no supone enfermedad. Es importante asumir que no los poseemos todos y que, en un momento y por diversas circunstancias, podemos vivir una situación de desbalance en algunos factores. Superarlos puede darse a partir del apoyo recibido de personas que no necesariamente son psicólogas(os). Una buena relación con un familiar cercano, una buena amistad, etc., puede ser el factor que contribuya a superar momentos difíciles.

Sin embargo, si hay necesidad de recurrir a un(a) psicólogo(a) que ofrezca apoyo profesional, se debe hacer con la mayor confianza y seguridad que ello no supone enfermedad mental. Por el contrario, buscar ayuda cuando hay conciencia de necesitarla es un buen indicador de salud mental.

 

Liga Guatemalteca de Higiene Mental

Tel. +(502) 232-6269 y 238-3739

Correo-e: liga@concyt.gob.gt

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En recuerdo a Xabier Gorostiaga

Eugenio Incer, investigador nicaragüense

 

Mi primer encuentro con Xabier fue en Panamá hace ya cerca de 25 años. Lo escuché por más de dos horas hablar sobre las negociaciones con Estados Unidos por la devolución del canal. El segundo encuentro fue en México. Allí me invitó a formar parte del Instituto Nicaragüense de Investigaciones Económicas y Sociales como una propuesta para agrupar el conocimiento regional disperso y crear una alternativa propia, basada en la lógica de las mayorías.

Luego de casi 10 años de estar separados por la distancia geográfica, nos encontramos aquí en Guatemala. Aquella tarde fui testigo nuevamente de estar frente a un hombre optimista, encantador y profundamente preocupado por una globalización económica devastadora, que impone sus reglas y se abre paso entre profundos abismos sociales y culturales. "Estamos llegando a un 85 por ciento de los ingresos mundiales en manos de un 20 por ciento de la población, mientras que un 60 por ciento sobrevive con menos de un seis por ciento de los ingresos. Y esta brecha gigantesca tiende a expandirse", afirmaba en una entrevista.

Con una capacidad de comunicación envidiable lo escuché hablar con entusiasmo: "No debemos resignarnos ni mucho menos renunciar a pensar un mundo diferente; discernir no es evaluar ni hacer diagnósticos, es enfrentarse a la ética". Ese enfrentamiento constante con la ética convirtió a este jesuita vasco, panameño y nicaragüense, en buscador incansable y persistente de alternativas al pensamiento neoliberal.

Alternativas capaces de amalgamar la sostenibilidad ambiental, lo social, la cultura y la equidad de género. Decía que el desarrollo sostenible sólo es posible manteniendo relaciones humanas sostenibles entre esos cuatro componentes. En esta perspectiva, destacó que las organizaciones de mujeres contribuyen a una sinergia intelectual, que calificaba como una "nueva inteligencia sentiente", necesaria para el desarrollo humanamente sostenible.

Sus amigas y amigos estamos llorando a Xabier. Con escalofríos tengo que reconocer que la tristeza y la desesperanza me tienden su mano. En soledad recuerdo el consejo-pregunta de mi amiga Alicia desde Chile: "Dentro de poco se nos olvidará esta tristeza como se nos han ido olvidado tantas. ¿Cómo hemos sobrellevado tanta muerte y tantas pérdidas?"

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Candidatas municipales y distritales

Ledy Orantes, laCuerda

 

Angélica María Méndez (46 años)

Candidata a vice-alcaldesa de Livingston, Izabal, por el Partido Unionista. Ladina hindú, participa activamente en el desarrollo de su comunidad. Es presidenta del grupo de pescadoras hindúes e integrante del Consejo de Desarrollo Urbano y Rural del Municipio de Livingston. Forma parte de las mesas de concertación de esa localidad. Apoya a los movimientos de niñez y juventud.

Es pescadora, bachiller en Ciencias y Letras y este año se gradúa de maestra. Por primera vez participa en política partidista.

 

Emiliana Sancoy (36 años)

Candidata a alcaldesa de San Marcos la Laguna, Sololá, por el Comité Tejedora Marquense. Indígena tz'utujil, fundadora del Comité Cívico Tejedora Marquense y de la organización Estrella Tz'utujil. Fue vicepresidenta de la Coordinación de Organizaciones del Pueblo Maya de Guatemala (COPMAGUA). Participa en el Foro Nacional de la Mujer, la Asociación Política de Mujeres Mayas Moloj, la Asociación Mujer Vamos Adelante y la Plataforma Agraria.

Cursó hasta 6o. grado de primaria. Ha recibido capacitaciones en derechos humanos, especialmente en garantías de las mujeres, acción política y organización. Trabajó en casa particular y como niñera. Es capacitadora comunitaria y alfabetizadora. Por segunda ocasión aspira a encabezar la corporación de su municipio.

 

Makrina Gudiel (40 años)

Candidata a diputada de Escuintla por la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG). Se incorporó a la Organización del Pueblo en Armas (ORPA) en 1979 y tres años después inició su vida político-militar en el occidente. Participó en la corresponsalía sur de la agencia de noticias Enfoprensa, en un equipo de formación partidaria y un proyecto de atención a hijas e hijos de combatientes en México, entre otras instancias.

Ha participado en cursos de capacitación en derechos humanos, sociales y políticos; educación popular en Acuerdos de Paz, legislación electoral y partidos políticos; equidad de género, gerencia política y valores democráticos; Código Municipal, Consejos Desarrollo y Descentralización. Actualmente es monitora de educación en Escuintla y titular del Comité Ejecutivo Nacional de URNG.

 

Dora Morales Soto (40 años)

Candidata a diputada de Guatemala por la Alianza Nueva Nación (ANN). Inicia su participación política en los años 70 en el Instituto María Luisa Samayoa Lanuza. Fue tesorera de la Asociación de Estudiantes de Educación Media y secretaria general de la Asociación de Estudiantes de Lengua y Literatura. En 1999 coordinó la filial de la Zona 5 capitalina de URNG. Forma parte del Comité Ejecutivo Municipal Provisional de ANN; primero fue secretaria de propaganda, después secretaria general. Su postulación como candidata a diputada figura en tercer lugar del listado nacional.

Es profesora en educación especial y licenciada en Psicología. Es la primera vez que participa en política electoral.

 

Lucía Willis (43 años)

Candidata a diputada de Cobán por la Democracia Cristiana (DC). Indígena q'eqchi', diseñó y promovió la Fundación de la Mujer Maya del Norte (FUNMAYAN). Es secretaria departamental de Alta Verapaz e integrante del Comité Ejecutivo Nacional de la DC. Trabaja en ese departamento al igual que en Baja Verapaz y Petén con grupos de mujeres en temas de género, derechos humanos, desarrollo comunitario, cooperativismo, medicina tradicional y educación.

Es bachiller en Ciencias y Letras y licenciada en Trabajo Social. Es la segunda vez que participa como candidata; en la primera oportunidad estuvo en la segunda casilla de su distrito, ahora en la primera.

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Se preparan para elecciones

laCuerda

 

Una alianza de tres organizaciones de mujeres rurales realizará encuentros micro regionales este mes en seis departamentos del país. En ellos discutirán en torno a la realidad nacional y las diferentes propuestas de aspirantes a cargos de elección popular, con énfasis en las corporaciones municipales. Pretenden construir agendas locales para negociar con las organizaciones políticas.

Mamá Maquín, Madre Tierra e Ixmucané son las asociaciones promotoras de estas actividades. Sus integrantes han iniciado un proceso de reflexión en torno al desarrollo rural, temática en la que centrarán sus esfuerzos. Ellas plantean que el desarrollo debe ser integral, equitativo para mujeres y hombres, descentralizado conforme a las características y necesidades particulares de cada región.

María Guadalupe García, lideresa de Mamá Maquín, afirmó que para que haya un desarrollo real es necesario contemplar seis componentes: cultural, social, político, económico, ambiental y humano. "Regularmente sólo se toman en cuenta los primeros cuatro. Sin embargo, consideramos importante resguardar el medio ambiente mediante un manejo adecuado de los recursos", expresó. "También es fundamental un cambio de ideología y actitudes frente a la realidad, tanto de nosotras como de quienes tienen concentrada la riqueza o mantienen el sistema patriarcal".

Aseguró que es prioritario resolver la problemática de la tierra, lo que implica la redistribución de los recursos en igualdad de condiciones entre mujeres y hombres.

Las organizaciones promotoras cuentan con una agenda construida durante la campaña "Ya es tiempo de hablar", que abarca los aspectos tierra, trabajo y participación.

Éstos son los insumos a utilizar para construir agendas locales que serán negociadas por las mujeres de los municipios. "Sabemos que la situación está muy difícil para las guatemaltecas, sobre todo en el área rural", concluyó María Guadalupe García, "pero no debemos desanimarnos sino actuar para, a través de nuestros esfuerzos, resolver las causas principales de la misma".

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